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¿Está usted mismo empeorando sus dolores de cabeza?

¿Está usted mismo empeorando sus dolores de cabeza?

Consulta de 5 minutos

Dr. Avizur

Orly Avitzur, la doctora, certificada como neuróloga, es asesora médica de la Unión de Consumidores.

Mi paciente, una recepcionista de 38 años de edad, se sentó en mi consultorio y se puso a llorar. Aunque padecía de  migrañas varias veces por año desde su adolescencia, durante los últimos meses había estado sufriendo dolores de cabeza todos los días.

Los analgésicos de venta libre ya no eran eficaces y apenas lograba funcionar en el trabajo. Había estado tomando hasta tres comprimidos de Advil (ibuprofeno) o dos comprimidos de Excedrin tres veces al día, y frecuentemente agregaba Tylenol PM cuando no podía dormir.

Aunque no lo sabía, había empeorado el problema. Su uso habitual de analgésicos había producido una afección conocida como cefalea secundaria por abuso  de medicamentos, que afecta hasta dos tercios de los pacientes que se atienden en centros de tratamiento de dolores de cabeza en los Estados Unidos.

La Sociedad Internacional de Cefaleas define a las cefaleas secundarias por abuso de medicamentos como los dolores de cabeza que ocurren al menos 15 días por mes o que han surgido o han empeorado significativamente porque la víctima tomó demasiada medicación.

El problema, antiguamente conocido como “cefalea de rebote”, puede ser producto de medicaciones analgésicas recetadas, agentes analgésicos de venta libre o combinaciones de medicamentos. Casi todos estos fármacos tienen el potencial para causar cefaleas secundarias por abuso de medicamentos. Algunos expertos creen que los culpables más comunes son los preparados que contienen barbitúricos (como Fioricet y Fiorinal), opiáceos, acetaminofeno, agentes antiinflamatorios no esteroides como ibuprofeno (Advil y genéricos) o naproxeno (Aleve y genéricos) y fármacos específicos para migrañas llamados triptanos (como Imitrex y Maxalt).

La gran disponibilidad de analgésicos de venta libre en los estantes de las farmacias y en muchos hogares puede contribuir al problema. Una encuesta reciente de Consumer Reports de más de 6,000 suscriptores confirmó que la mayoría de sus botiquines contenían analgésicos de venta libre, incluyendo acetaminofeno (73 por ciento), ibuprofeno (73 por ciento) y aspirina (69 por ciento). En una encuesta más amplia hecha en línea a 47,283 suscriptores de Consumer Reports el año pasado, el 31 por ciento admitió que no siempre seguía las indicaciones de las etiquetas cuidadosamente y algunos lectores reconocieron que no consideran que los medicamentos de venta libre sean tan “serios” como los recetados. Los que rutinariamente sobreusaban los fármacos lo justificaban por la intensidad de su dolor, porque pensaban que no tenían efectos secundarios o porque creían que  por ser más corpulentos o más altos, su mayor peso o altura justificaba la medicación adicional.

Se ha calculado que alrededor del 25 por ciento de los estadounidenses exceden la dosis recomendada cuando toman analgésicos de venta libre. El sobretratamiento no se limita a dolores de cabeza que engendran dolores de cabeza. La Revista europea de neurología de marzo de 2008 informó sobre un estudio de pacientes en una clínica de reumatología que tomaban analgésicos por dolores en las articulaciones y artritis. Los investigadores encontraron que el 70 por ciento se estaba sobremedicando y que el 8 por ciento presentaba síntomas de cefaleas secundarias  por abuso de medicamentos.

¿Qué pasó con mi paciente? Después de tres meses de eliminar la cafeína y toda su medicación analgésica, de seguir una dieta más sana y de ejercitarse en un gimnasio, finalmente logró librarse de sus dolores de cabeza.

¿Sabía usted?

La investigación sugiere que hasta el 36 por ciento de los estadounidenses podrían tener una deficiencia de vitamina D. Se han relacionado bajos niveles de la vitamina con trastornos autoinmunes, cánceres, cardiopatías y osteoporosis. Pregunte a su médico si necesita un análisis de sangre. Aumente la vitamina D consumiendo leche fortificada, salmón y otros pescados grasos o suplementos. La luz solar también provee vitamina D. La mayoría de la gente necesita 10 minutos al aire libre sin protección solar tres o cuatro veces por semana. Las personas con sobrepeso, mayores de 50 años, de tez más oscura o que viven en el norte requieren más.



Jueves 28 de Agosto de 2008 09:53
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