Durante su consulta
No vaya solo. De todas las conductas del paciente que preguntamos, la que más correlaciona con satisfacción con su propio doctor es llevar a un amigo, a su pareja o pariente con usted a la cita. Otra persona puede repasar con usted antes de la consulta lo que quiere conseguir de ella, le puede recordar traer cosas que se le pueden olvidar, y puede agregar información creando un diálogo más interactivo con su médico. Si deja que su acompañante tome notas durante la consulta lo deja a usted libre para concentrarse en lo que el doctor le está diciendo en ese momento. "Además es posible que al haber otra persona en el consultorio hace que el doctor tome al paciente más seriamente o que le ponga más atención," dice la enfermera Kate Lorig, R.N., profesora del Centro de Investigación de Educación del Paciente (Patient Education Research Center) de la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford, donde estudia la comunicación entre el paciente y el médico. Considere también reclutar a alguien que considere que está mejor informado que usted sobre su afección o enfermedad. Esto lo puede ayudar a discutir detalles que a usted no se le hubieran ocurrido.
Hable con franqueza. Un tercio de los doctores encuestados dijo que con frecuencia se encuentran con pacientes reticentes o a los que les da vergüenza hablar de sus síntomas. (Para encontrar respuestas de expertos sobre 10 preguntas incómodas o embarazosas sobre salud, vea la página 38.) Esto hace mucho más difícil el trabajo del doctor, dijo Howard Beckman, M.D., un profesor de medicina clínica de la Universidad de Rochester que ha hecho mucha investigación de las interacciones entre el doctor y los pacientes. Ni tampoco puede depender siempre de que el doctor le haga las preguntas correctas. De los pacientes que dijeron que sus doctores de salud preventiva estaban enterados de su estrés emocional, solamente 26 por ciento dijo que era porque el doctor les había preguntado directamente sobre esto.
Su doctor debería saber no solamente qué síntomas le están preocupando, sino que además "los pacientes deberían de ser tan honestos como puedan acerca de lo que creen que les está causando el problema," dijo Beckman. Si usted teme que sus dolores de cabeza se deben a un tumor cerebral o un aneurisma inminente, compartir su preocupación le puede ayudar. Si lo que lo atemoriza está fuera de la realidad, su doctor se lo puede decir y así ahorrarle mucho estrés; de otra forma, poner en palabras lo que le dice su instinto visceral pueden lograr que el doctor le mande hacer análisis que de otra forma no hubiera ordenado, y llegar tal vez a un diagnóstico temprano que le puede salvar la vida. Hacer oír su voz incluye pedir lo que usted quiere de su doctor. En un estudio de consultas de pascientes a 45 médicos de cabecera, aquellos pacientes que se fueron sin expresar lo que querían - como una consulta con un especialista, equipo médico especializado, o una medicina diferente-se sintieron más a disgusto con su doctor y su recuperación tomó más tiempo que la de los pacientes que dejaron saber al doctor lo que querían. Los médicos también calificaron esos encuentros de forma menos positiva y reportaron que les habían significado un mayor esfuerzo.
Ignore los anuncios sobre medicinas. Hay un tercero en la sala de consulta con usted y su doctor: la industria farmacéutica, que gasta decenas de millones de dólares al año tratando de hacer que usted le dé lata a su doctor para que le pida medicinas de marcas caras-y agasajando a los doctores para convencerlos que ellos se las receten.
De los médicos que entrevistamos, el 22 por ciento dijo que defenderse de peticiones de "Yo lo vi en la tele" con mucha frecuencia durante la semana. Con más frecuencia, los pacientes piden medicinas para el reflujo ácido, impotencia, alergias, y el insomnio - pilares de los anuncios más frecuentes en las noticias de la televisión cada noche. Casi todos los doctores que entrevistamos dijeron que dedican al menos un rato a juntarse con los vende dores y representantes de las compañías farmacéuticas que llegan cargados de muestras gratis, regalos, e información que promueve sus medicamentos. Muy pocos de los pacientes encuestados, solamente el 7 por ciento, admitió que le pide medicinas al doctor para su padecimiento más molesto, en los últimos 12 meses. Esas peticiones eran generalmente de pacientes con insomnio o impotencia. De los pacientes que le pidieron al doctor una medicina específica, el 49 por ciento de ellos salió con la receta que quería.
Si usted está considerando pedir una medicina que vio anunciada, no se ofenda si su doctor se niega a recetarla, como dijeron que habían hecho algunas veces el 54 por ciento de los médicos encuestados. (También, 40 por ciento de los doctores dijo que anunciar directamente a los consumidores no le hace ningún favor al interés público.)
Las medicinas con más tiempo en el mercado pueden ser igualmente efectivas, tienen un historial de seguridad más largo, y muchas veces son más baratas. Es posible también que la nueva medicina no esté en la lista de medicinas aprobadas por su plan de salud. El 60 por ciento de los doctores que entrevistamos se quejó de estas restricciones.
El 31 por ciento de nuestros entreviscientes tados que recibieron recetas dijeron que su doctor no les había explicado con detalle los posibles efectos secundarios, así que asegúrese de preguntarlo usted. Y el 9 por ciento dijo que su doctor no revisó sus otras recetas para comprobar que no hubiera interacciones dañinas potenciales con la nueva medicina. Para una recomendación de cuáles son las medicinas más efectivas y baratas para toda una gama de afecciones, vaya a: www.BestBuyDrugs.org, un sitio gratis en el Internet de Consumer Reports.