Medicamentos que se multiplican
Con un 45 por ciento de estadounidenses adultos, que toman regularmente por lo menos una medicina recetada, y un 18 por ciento que toman 3 medicamentos diarios, los consumidores necesitan saber cómo hacer que el dinero que invierten en el cuidado de su salud les rinda más.
Tomemos como ejemplo a John y Susannah Dodson, residentes de Shorewood, Minn., de 70 y 68 años. Ambos sufren de colesterol alto, hipertensión y diabetes tipo 2. Entre los dos toman diariamente 12 medicinas por prescripción médica y a veces más cuando sufren de alergias, artritis, dolor de espalda o acidez. Ellos han batallado por años para tratar de mantener bajo control lo que gastan en medicamentos. Aunque el nuevo plan de Medicare, Parte D, les ayuda a pagar buena parte de sus medicamentos, tienen que desembolsar cerca de 260 dólares mensuales en otras medicinas, algunas incluso traídas de Canadá.
Simplemente leer el artículo de Consumer Reports Best Buy Drugs de cómo se comparan las medicinas entre ellas, "fue, de principio, una gran ayuda", dijo Susannah Dodson. Ella y su esposo han estado tomando lipitor (atorvastatin), una medicina para bajar el colesterol. Después de leer el informe sobre este medicamento, le preguntaron a su doctor si podían cambiar a un producto genérico como el simvastatin sin que les perjudicara. Los doctores accedieron y como resultado "se redujo el costo de la medicina para el colesterol a la mitad" agregó Susannah Dodson.
El análisis que hicimos de algunas medicinas de receta mostró lo siguiente:
Los medicamentos ya establecidos, son a menudo tan efectivos como los nuevos. La hábil mercadotecnia que hacen las compañías farmacéuticas tiene como objetivo convencer a doctores y consumidores que los nuevos medicamentos son casi siempre mejores. Pero, las evaluaciones hechas por expertos han llegado a la conclusión de que en muchos casos, los medicamentos "antiguos" ya existentes como son los genéricos, además de ser más baratos, a menudo son tan buenos y a veces incluso, mejores que los nuevos. Y además, debido a que estas medicinas ya existentes han sido tomadas por millones durante muchos años, los expertos las consideran generalmente más seguras a largo plazo que las nuevas.
Este es el caso de las medicinas para la diabetes. Para la mayoría de las personas con diabetes tipo 2, la medicina genérica metformina al igual que otras que llevan usándose mucho tiempo, llamadas sulfonilureas (también disponibles en genéricos de bajo costo) son tan efectivas y seguras como un grupo de nuevos fármacos muy promocionados y mucho más caros, de acuerdo a los hallazgos de Consumer Reports en su informe sobre "cómo comprar las mejores medicinas a mejores precios". En efecto, el informe sobre la diabetes salió en medio de una controversia científica acerca de la nueva medicina para tratar esta enfermedad Avandia (rosiglitazona) la cual, en investigaciones recientes, ha sido asociada con un posible aumento en el riesgo de un ataque cardíaco.
Sin embargo, los medicamentos más antiguos y más económicos, no siempre sirven para lo que el paciente necesita, como en el caso de vejigas hiperactivas (la frecuente necesidad de orinar) que afecta a 15 ó 20 millones de personas en Estados Unidos. Estos pacientes requieren una nueva y mejor medicina, la tolerodina (detrol) que aunque es más cara, se le calificó como la mejor medicina que se puede adquirir, según el informe de Best Buy Drugs hecho por Consumer Reports, por producir menos efectos secundarios que el oxybetynis, que es un genérico más antiguo.
Los medicamentos dentro de una misma clase no son siempre tan diferentes. Los fabricantes de medicinas argumentan que cada medicina es única y cada persona responde de diferente manera a ellas. Por lo tanto, concluyen que entre más opciones hay mayores oportunidades de atinar en un tratamiento exitoso.
Pero este mantra se basa más en un interés económico que uno científico. Claro que, cada medicamento tiene una composición química diferente y que hay estudios que muestran variaciones significativas en algunos de ellos como en las medicinas para el corazón. Pero, en otro tipo de medicinas los resultados entre ellas son muy parecidos. Cuando comparamos dosis equivalentes de 20 medicamentos conocidos como NSAIDs (por sus siglas en inglés - medicamentos antinflamatorios y no esteroides); todos produjeron el mismo efecto analgésico (reducción del dolor).
Las consideraciones respecto a qué tan seguras son estas medicinas, fueron similares también. Con la posible excepción del naproxeno (Aleve y genéricos), todos los NSAIDs tienen riesgo de provocar ataques cardíacos especialmente si se toman en dosis altas y por largo tiempo. Todos presentan, también, riesgo de problemas estomacales. Nuestro informe sobre esta clase de medicinas recomienda tres genéricos de bajo costo: Ibuprofeno, naproxeno y salsalate (de composición química parecida a la aspirina). Y previene a los consumidores a no abusar de estos medicamentos (NSAIDs) para cualquier dolor.
Un descubrimiento similar salió de nuestro análisis sobre las principales clases de medicinas para tratar a los niños con trastornos de déficit de atención e hiperactividad (ADHD pos sus siglas en inglés). Los cinco medicamentos de esta clase revelaron beneficios comparables. Aquí también en Best Buy Drugs de Consumer Reports se recomiendan los genéricos de bajo costo con lo que ahorrará cientos de dólares al año. En contraste, si usted tiene angina de pecho, afecciones cardíacas, o ha sufrido un ataque al corazón deberá poner mucha atención sobre las medicinas que le prescriban de las dos clases conocidas como beta-bloqueadores e inhibidores de la ACE. La efectividad de los 14 beta-bloqueadores y los 10 inhibidores de la ACE difieren considerablemente dependiendo de las circunstancias médicas del paciente. Por ejemplo, los estudios apoyan solamente el uso de algunos beta-bloqueadores para tratar a personas con hipertensión y angina de pecho.
Algunos medicamentos son menos efectivos de lo que usted piensa. Mientras que muchas medicinas son muy efectivas, algunas de las más usadas no son tan efectivas como la propaganda comercial nos hace creer.
Nuestra revisión de cinco medicinas para el Alzheimer descubrió que cuando se las compara con un placebo (píldora de azúcar) sólo de 10 a 20 por ciento de las personas que toman una de estas cinco medicinas tuvieron una mejoría sostenida en su memoria o habilidades cognoscitivas, o un retraso en el deterioro de sus facultades mentales.
El informe de CR Best Buy Drugs sobre las medicinas para el Alzheimer señala que son medicinas caras (entre $150 y $200 al mes), y concluye que no vale la pena usarlas si el paciente tiene que tomar otros medicamentos como es el caso de casi todos los pacientes con este padecimiento.
A pesar de estos resultados, dos de las cinco medicinas para el Alzheimer como son el Aricept y la Namenda, están entre las 100 medicinas de marca que se vendieron más durante el 2006. La promoción que se hace entre los doctores de ambas medicinas fue muy intensa ya que el fabricante de Aricept gastó casi 60 millones entre 2005 y 2006 anunciando el medicamento a los consumidores.
Los efectos secundarios o adversos no han sido bien estudiados. Para algunas categorías de medicamentos, la elección debería estar basada más en los riesgos de efectos secundarios que en el efecto benigno de la medicina. Pero esté preparado para cuando su doctor trate de hacer a un lado o ignorar sus preocupaciones. Un estudio en el número de agosto de 2007 de la revista Drug Safety, encontró que los médicos casi siempre prefieren negar en vez de confirmar los efectos adversos de una medicina como las llamadas estatinas, aún cuando los síntomas han sido revelados en la literatura médica.
Los informes de Best Buy Drugs en Consumer Reports comparan las medicinas de acuerdo con los efectos secundarios que pueden causar. El informe sobre la diabetes por ejemplo, resalta que 2 subgrupos de medicinas pueden provocar aumento de peso considerable por lo que no deben prescribirse a personas con sobrepeso. Y también hace notar que para las personas con problemas estomacales, la medicina que nosotros recomendamos como la mejor compra en su clase, la metformina, podría no ser la indicada en este caso, ya que aumenta la probabilidad de causar nauseas y diarrea.
Otra clase de medicamentos presentan un riesgo tan elevado de efectos adversos que su beneficio se ve opacado para algunos pacientes que sean candidatos a tratamiento con esas medicinas. Las medicinas antisicóticas usadas para tratar a personas con esquizofrenia son un buen ejemplo. Los estudios señalan que entre el 80 y 90por ciento de las personas que toman estas medicinas presentan al menos un efecto adverso entre los que se encuentran: Visión borrosa, estreñimiento, debilidad muscular, letargo, dificultad al hablar o temblores.
Hablar sobre los riesgos de efectos secundarios con su médico puede ayudarle a estar listo para lo que pueda presentarse y de esta manera mejorar las posibilidades de seguir usando el medicamento que usted necesita tomar. La mayor parte de las investigaciones se enfocan en los beneficios que brindan las medicinas en vez de en los problemas potenciales que pueden causar. Así que tenga cuidado cuando le receten una nueva medicina. Haga saber a su médico cualquier problema o síntoma, incluso los que no estén descritos en las instrucciones de uso de la medicina o en la información escrita que le proporcione su farmaceuta.