Hable con su doctor sobre los medicamentos que le ha recetado
Los estudios muestran que no hay buena comunicación entre los doctores y sus pacientes acerca de las medicinas que les recetan. Aquí le mostramos como puede mejorar esta situación.
Haga una lista de las medicinas y especifique las que está tomando o tomó durante el año anterior. Mencione cualquier reacción adversa que haya tenido.
Pregunte si hay alguna alternativa (qué otras opciones tiene). No sea tímido y pregúntele a su doctor por qué le está recetando esa medicina en particular en vez de alguna otra. Debe darle una muy buena razón. Y, averigüe si la medicina que le recomendó el doctor está indicada para trastornos como el suyo y si le está recetando una genérica. El uso de este tipo de medicamentos casi siempre es bueno pero, algunas veces, puede presentar más riesgo de causar un problema.
Sea precavido con las muestras gratuitas. Generalmente provienen de compañías farmacéuticas que las distribuyen en grandes cantidades, especialmente para promocionar los nuevos productos que pueden no ser la mejor opción para usted.
Exprese su preocupación sobre el costo de las medicinas. Los estudios muestran que los doctores muchas veces ignoran el precio de las medicinas y no preguntan a sus pacientes si pueden pagarlas o no. Pregunte si una medicina genérica, de menor costo, le haría el mismo bien. Bajar los costos ya sea partiendo las medicinas u ordenándolas por correo, puede ser otra opción. Además, muchas medicinas de patente se distribuyen gratuitamente a personas de escasos recursos que no cuentan con seguro médico. Su doctor o el personal médico pueden ayudarlo a investigar si usted es candidato a un programa de ayuda para obtener medicamentos gratuitos.
Chequee varias veces las dosis. Asegúrese de estar bien informado sobre las cantidades y la frecuencia con que debe tomar una medicina; si debe tomarla con los alimentos y qué hacer si se le olvida. Pregunte también si puede bajar la dosis.
No pase por alto ningún efecto secundario. Con cualquier nuevo medicamento que empiece a tomar, pregunte por sus efectos secundarios. Sea asertivo y diga si tiene algún síntoma o malestar. Los estudios muestran que muchos doctores no hacen caso de las quejas de sus pacientes. Pregunte si existen otros medicamentos para el mismo trastorno y que tal vez usted pueda tolerar mejor.