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Un Chevrolet Blazer del 2002 tiene una pequeña fuga de líquido en el radiador. Según Joe Ranker de Hohokus, Nueva Jersey, el mecánico que descubrió la fuga, una reparación habría costado cerca de $400. Pero el cliente decidió posponer la reparación. A las pocas semanas, el motor del Blazer se sobrecalentó, se le reventó un empaque de la cabeza del motor y fue necesario reemplazar las cabezas de los cilindros, lo que acabó costándole al propietario cerca de $2,000. Esa situación recalca la importancia de monitorear el estado de su auto y poner atención a los pequeños problemas y no dejarlos que se vuelvan desastres para componer.
Por lo general, un auto indicará que algo no está bien mucho antes de que tenga una falla mayor. Seguir la programación de mantenimiento recomendada en el manual de propietario de su vehículo es suficiente para evitar muchos problemas mayores. Cuando se realiza el mantenimiento rutinario como los cambios de aceite y la rotación de las llantas y durante las inspecciones que se hacen al mismo tiempo, un técnico capacitado puede descubrir indicios de futuros problemas.
Fugas que usted no ha notado, grietas diminutas en la correa auxiliar, balatas de los frenos desgastadas o indicaciones de que la junta delantera y los rodajes se están gastando. Si las señales de advertencia se ignoran, cualquiera de esos problemas podrían acabar en reparaciones costosas o incluso dejarlo tirado a un lado de la carretera.
Hablamos con varios mecánicos de autos de todo el país con historias similares de propietarios que ignoraron las señales anticipadas de problemas sólo para luego terminar teniendo que pagar reparaciones costosas e innecesarias.
Elena Chávez
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