
La mayoría de nosotros no comparamos los precios de los medicamentos con receta de las distintas farmacias. Cuando el médico nos da una receta, vamos a nuestra farmacia favorita a comprar el medicamento y normalmente ni siquiera preguntamos el precio. Esto ocurre porque, para la mayoría de nosotros, gran parte de la cuenta es pagada por nuestro seguro de salud, o por Medicare, Medicaid o la Administración de Veteranos de Guerra (Veteran's Administration, VA). La gente que no tiene seguro de salud tampoco hace una comparación de precios, porque creen que los medicamentos cuestan más o menos lo mismo en todas las farmacias. Pero de hecho, usted puede ahorrar dinero —a veces mucho dinero— al comparar distintas fuentes para conseguir las medicinas al mejor precio. Los precios de los medicamentos varían mucho de una farmacia a otra, incluso dentro de una misma ciudad o pueblo. Comprar por Internet (que es más fácil de lo que se imagina) y por correo puede ser también particularmente conveniente, así como una manera de ahorrar dinero.
Como comprador de medicinas con receta, usted forma parte de uno de estos cinco grupos: (a) personas menores de 65 años con seguro de salud y cobertura para medicamentos a través de su empleo, (b) personas con Medicare, (c) personas con Medicaid, (d) veteranos de guerra con cobertura a través de la VA y (e) personas sin seguro de salud y/o para medicamentos. Nuestro consejo está dirigido a esos grupos.
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Elena Chávez
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