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Mientras algunos de nosotros disfrutamos de todas las flores nuevas y los árboles en florecimiento, otros sufren de la fiebre del heno: una reacción alérgica al polen y al moho que vienen con la llegada de la primavera, el verano y el otoño. La picazón en los ojos, el moqueo, los estornudos y otros síntomas de la fiebre del heno pueden hacer que usted vaya rápidamente a la farmacia para encontrar alivio. Sin embargo, los remedios naturales y hierbas para la fiebre del heno también pueden ayudar de alguna forma.
Irrigue su nariz
Cuando tiene una reacción alérgica a algo que ha inhalado, su sistema inmunitario reacciona casi de la misma forma cómo lo habría hecho si un virus hubiera ingresado a su organismo. Una forma de calmar a su sistema es tratar de mantenerse alejado del polen. Otra forma es hacerlo salir de su nariz de manera regular con agua salada.
Existen diferentes métodos para despejar su nariz con un dispositivo de irrigación salina nasal. Los lavados nasales se encuentran disponibles en botellas comprimibles de venta libre en las farmacias. Otro método consiste en una jeringa de bulbo para introducir la solución salina en las fosas nasales. Y un tercer método involucra el uso de un recipiente pequeño para vaciar una solución salina en una fosa nasal dejándola drenar de manera natural a través de la otra.
Los efectos de la irrigación nasal pueden no ser tan duraderos como los fármacos para alergias de venta libre y con receta médica como los antihistamínicos o atomizadores nasales con corticosteroides. Y no son tan efectivos como los tratamientos a largo plazo como las inyecciones para alergias y la más reciente terapia llamada inmunoterapia sublingual: un tratamiento que crea inmunidad al polen y que es de estrategia similar al de las inyecciones con la diferencia de que emplea gotas que se colocan debajo de la lengua.
Sin embargo, según estudios recientes, las personas que ponen en práctica la irrigación nasal para los síntomas de la fiebre del heno experimentan cierto tipo de alivio y requieren de menores dosis de medicamentos para las alergias. Como beneficio agregado, los resultados de un estudio realizado en el 2008, que contó con la participación de 401 niños, muestran que el lavado nasal ayuda a tratar los síntomas del resfrío y de la gripe, y que en los siguientes tres meses los niños tuvieron menos síntomas nasales y de resfrío, y además utilizaron menos medicamentos.
La irrigación nasal debería ayudar a aliviar algunos de los síntomas de las alergias y a despejar las vías nasales, pero tal vez tenga necesidad de otros tratamientos, sobre todo para otros síntomas no relacionados a la nariz, como el de la picazón en los ojos.
Elena Chávez
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