La llamada al 911 se dio un minuto después de que Sarah Edwards recibiera su último mensaje de texto. En enero, la estudiante de 18 años en su último año de secundaria del colegio Chocowinity, N.C., estaba leyendo ese mensaje cuando su Honda Accord de 1988 atravesó la línea central de la carretera rural de doble vía y chocó con las llantas traseras de un camión maderero cargado. Murió instantáneamente. “Nunca levantó los ojos”, dijo su madre, Tracy O’Carroll, al recordar las palabras del camionero que realizó la llamada.
El Secretario de Transporte Ray LaHood ha calificado de epidemia mortal al manejar distraído, y una nueva encuesta representativa a nivel nacional realizada por el Centro de Investigación Nacional de Consumer Reports muestra cuánto se ha expandido. Casi dos tercios de los encuestados habían visto a conductores en otros vehículos mandar mensajes por celular u otro dispositivo móvil, en los últimos 30 días. Casi todos, el 94%, habían observado a alguien más hablando por celular mientras manejaba. En el mismo periodo, más de la mitad ha visto una situación peligrosa que involucraba a un conductor distraído.
Pero la encuesta también muestra lo que está ayudando a cambiar ese comportamiento, incluidas la educación de los conductores sobre el peligro de usar imprudentemente el celular y nuevas prohibiciones contra dicho riesgo en muchas regiones.
Manejando en Los Ángeles
California es uno de los nueve estados que ha hecho ilegal que los conductores envíen mensajes o hablen por celular. Según nuestra encuesta, algunas prohibiciones han causado que muchas personas cambien sus hábitos de manejo. Pero aun así, los conductores siguen una conducta riesgosa, como lo vemos en las autopistas de la ciudad.
Manejar distraído se refiere a cualquier cosa que lo haga quitar la vista o atención del camino: intentar alcanzar algo en el carro o navegar los controles cada vez más complicados que nuestros evaluadores han visto en muchos nuevos modelos de autos. Pero el uso de celulares detrás del volante se ha vuelto más preocupante en los últimos años.
Es difícil evaluar con exactitud la magnitud del problema porque muchos departamentos de policía no registran el uso de celulares u otras causas de manejar distraído en sus reportes de accidentes. Aun así, la información disponible revela que 5,474 personas murieron y casi medio millón resultaron heridas en accidentes relacionados con manejar distraído en 2009, el año más reciente para el que se tiene información disponible, según el Departamento de Transporte (Department of Transportation, DOT por sus siglas en inglés). El 18% de los accidentes fatales incluía el uso de un celular.
El problema es particularmente común entre los conductores más jóvenes. Se informó que el 16% de todos los conductores adolescentes envueltos en un choque mortal había estado distraído mientras manejaba. Entre nuestros encuestados menores de 30 años, el 63% informó que usó un celular mientras manejaba en los últimos 30 días; casi uno de tres envió mensajes de texto detrás del volante. Esto se compara con el 41% y 9%, respectivamente, de encuestados mayores de 30 años.
“Cuando eres joven piensas que eres invencible”, dice Lindsey Harden, de 20 años, de Wheeling, West Virginia. “Piensas que no te pasará nada”. Pero hace dos años, Harden chocó accidentalmente su auto contra un muro mientras le mandaba mensajes a su novio. Sufrió lesiones graves que requirieron cuatro meses de atención hospitalaria y rehabilitación, y aún se encuentra recuperándose de la apoplejía que tuvo como resultado del accidente que afectó su memoria.
El Instituto de Transporte de Virginia Tech ha realizado una serie de estudios que muestran cómo el envío de mensajes y el uso de celulares afectan al manejar. En un estudio de 2006 se encontró que casi el 80% de los choques se debieron a la falta de atención del conductor. Un estudio de 2009 reveló que el marcar físicamente un número de teléfono al manejar un auto aumenta el riesgo de un choque hasta en 6 veces. Asimismo, un estudio de camioneros comerciales encontró que enviar mensajes detrás del volante es aún más riesgoso puesto que aumenta el riesgo de choque en 23 veces en comparación con manejar sin distracciones.
La razón es evidente: enviar mensajes de texto o marcar un celular, o incluso el desplazamiento por los menús de un iPod, lo obligan a quitar la vista del camino dejándolo prácticamente en una situación de manejo a ciegas. Esto se ve agravado por el hecho de que los pequeños botones y pantallas, y los complejos menús de los dispositivos electrónicos no están diseñados para que se usen al manejar, a diferencia de los controles del tablero de un auto.
El efecto de las conversaciones por celular no es tan evidente. El estudio en 2009 de Virginia Tech muestra que existe un riesgo menor para las conversaciones por celular. Sin embargo, un estudio en 2001 realizado por la Universidad de Utah encontró que los participantes que mantenían conversaciones por celular se pasaron el doble de señales de tránsito simuladas que cuando no estaban hablando por teléfono, y reaccionaron más lento a las señales que sí percibieron. Otros estudios presentan resultados similares.
La mayoría de nuestros encuestados, el 90%, consideró que enviar mensajes de texto mientras se maneja es algo muy peligroso. Cerca de la mitad piensa que usar un celular es muy peligroso. Pero aunque el 60% de nuestros encuestados señaló que están muy preocupados por el manejar distraído, casi el 25% de todos los encuestados informó que eso no ha hecho que se limiten o dejen de hacerlo.
Muchos gobiernos locales y estatales han reaccionado frente al problema haciendo uso de la legislación, una vía que es bien acogida por el 89% de nuestros encuestados. Actualmente 30 estados, más el Distrito de Columbia (D.C.), prohíben que los conductores envíen mensajes mientras conducen. Nueve estados, más el D.C., han prohibido el uso de celulares.
Al Secretario LaHood, que ha puesto una alta prioridad al problema de manejar distraído, le gustaría ver que todos los estados aprueben dichas leyes. El DOT está trabajando junto con estados interesados y ha hecho un modelo de ley para prohibir el envío de mensajes durante el manejo que los estados pueden usar como guía para su propia legislación.
Pero LaHood quiere ir más allá. “Vamos a presionar al congreso para que apruebe una ley federal”, dijo en una extensa entrevista con Consumer Reports. “Creemos que una ley federal con una buena aplicación puede cambiar el comportamiento de las personas”. Asimismo, él quiere que mandar mensajes y usar celulares se clasifiquen como infracciones primarias. En diversas zonas ambas se consideran infracciones secundarias, lo que significa que la policía no puede dar multas a los conductores a menos que fueran detenidos por otra razón. “Lo hemos adoptado como nuestro programa distintivo de seguridad ya que consideramos que salvaremos muchas vidas”, señala.
Entre los encuestados que han cambiado o detenido los comportamientos relacionados con manejar distraído, el 44% mencionó que dichas prohibiciones han influenciado ese cambio. Sin embargo, tal vez la simple aprobación de leyes no sea suficiente.
Un estudio en septiembre de 2010 realizado por el Instituto de Seguros para la Seguridad en la Carretera (Insurance Institute for Highway Safety, IIHS pos sus siglas en inglés) reveló que los accidentes no han disminuido en cuatro estados después de que se aprobaron las prohibiciones contra los mensajes de texto. De hecho, las reclamaciones al seguro aumentaron en tres de los cuatro estados. Dichos hallazgos concuerdan con un estudio previo del IIHS sobre las prohibiciones de celulares.
“Se pueden aprobar todas las leyes posibles”, dice LaHood, “pero si no se hacen cumplir, no son realmente buenas leyes”.
En su informe, el IIHS especula que los conductores pueden haber “escondido sus celulares mientras mandaban mensajes al reconocer que lo que estaban haciendo era ilegal”. Eso podría aumentar el peligro puesto que los conductores tuvieron que quitar la vista del camino durante un tiempo más prolongado.
El resultado de una aplicación efectiva se ve claramente en un programa piloto que se está realizando en Syracuse, N.Y. y Hartford, Conn. Dichas ciudades, con el respaldo del DOT, usan el mensaje “Teléfono en una mano, multa en la otra”, para determinar si las medidas policiales de alto perfil y el mensaje activo de los medios pueden reducir incidentes causados por manejar distraído.
Después de que se completaron dos de las cuatro redadas planificadas, Hartford obtuvo una caída del 56% en el uso de celulares, y el envío de mensajes declinó en un 68%. En Syracuse, el uso de celulares disminuyó en un 38% y el envío de mensajes en un 42%.
“Sabemos que se produce un cambio drástico en el comportamiento cuando alguien recibe una multa, cuando se hace cumplir la ley”, señala LaHood.
Robbin Cabelus, la directora de planificación del transporte de Connecticut, dijo que la combinación de la campaña mediática y la elevada aplicación de la ley han sido la clave para el éxito, y que la policía ahora considera que el uso de celulares y el envío de mensajes son infracciones que merecen ser multadas. Varios infractores dicen que no pensaron que los atraparían, señaló.
Según nuestra encuesta, informar a las personas sobre el problema también puede ser efectivo. El 66% de encuestados que limitó o paró totalmente dichos comportamientos señaló que lo hizo porque leyó o escuchó sobre los peligros. El 20% dijo que estuvo influenciado por las campañas mediáticas.
Para ayudar en este aspecto el DOT mantiene un sitio web, www.distraction.gov, que brinda información y recursos, así como testimonios de familiares que se han visto afectados. Oprah Winfrey se unió a la causa el año pasado con su altamente publicitada campaña “Zona libre de celulares”, pidiéndoles a las personas que firmen compromisos para no manejar distraídos. En enero de 2010 FocusDriven, una organización de apoyo y consultoría para las víctimas, se constituyó con el fin de ayudar a difundir la información.
Adicionalmente, muchos colegios han incorporado el tema de la distracción a su currículo de educación de los conductores, y han establecido grupos dirigidos por estudiantes para ayudar a educar a otros estudiantes. Una organización nacional llamada Estudiantes contra las decisiones destructivas (Students Against Destructive Decisions, SADD por sus siglas en inglés) alienta a los adolescentes a hablar sobre situaciones peligrosas y utiliza medios sociales para representar dicho comportamiento como dañino.
“El trabajo de modelar la conducta entre compañeros funciona. Los jóvenes escuchan a otros jóvenes”, dice Laura Saldivar, una adolescente de 16 años de Algonquin, Ill., que se convirtió en una activista después de perder a su prima y constatar el impacto de los choques causados por manejar distraído en su comunidad. “Mis amigos saben que no deben enviar mensajes cuando yo estoy en el auto”.
También se están tomando medidas en los vehículos comerciales. El presidente Obama firmó una orden ejecutiva que prohíbe a los empleados federales enviar mensajes en situaciones específicas. El DOT ha prohibido que los choferes de autobuses y camiones comerciales envíen mensajes mientras estén trabajando. Según la Red de empleadores para la seguridad vial, más de 4,100 organizaciones públicas y privadas habrán establecido una política para celulares para los conductores hacia finales de 2011.
Consumers Union, la editorial sin fines de lucro de Consumer Reports, anima a que se tomen medidas en diversas áreas para combatir el problema de manejar distraído:
Obtener mayor información
Para comprender el ámbito completo del problema, los departamentos de policía necesitan desarrollar y aplicar un sistema estándar para dar seguimiento a la distracción y el uso de dispositivos en los reportes de accidentes.
Establecer leyes
Todos los estados necesitan aprobar legislación adecuada, hacer que el uso de celulares y envío de mensajes sean infracciones primarias, y usar programas de licencias progresivas para prevenir que los nuevos conductores utilicen los celulares al manejar.
Reforzar la aplicación
Los estados deben proveer mayores recursos para que los departamentos de policía respalden las prohibiciones.
Simplificar controles
Los fabricantes de autos deben concentrarse en reducir la complejidad y posible distracción de los sistemas de control cada vez más complicados.
Para obtener más información, visite www.ConsumerReports.org/distracted.
Ilustración: Jakob Hinrichs
Nuestra encuesta mostró que los conductores jóvenes no sólo eran más propensos a enviar mensajes o usar el celular detrás del volante, sino que también los consideran como actos poco peligrosos.
Entre los encuestados de entre 18 y 29 años, solo al 36% les preocupaba mucho el problema de manejar distraído. Únicamente el 30% consideró que es muy peligroso usar el celular, en comparación con el 53% de las personas mayores de 30. Sin embargo, una gran mayoría, el 76%, cree que mandar mensajes mientras se conduce es muy peligroso. El 83% dijo que estaba a favor de la creación de leyes para poner freno a manejar distraído.
En entrevistas por teléfono e Internet pedimos a los adolescentes que nos dijeran qué es lo que creían que se podía hacer para reducir la distracción al manejar. A continuación presentamos sus opiniones:
En nuestra encuesta, el 78% de encuestados dijo que había limitado o detenido los comportamientos relacionados con manejar distraído. He aquí lo que los influenció:
Ahora no Algunos productos y aplicaciones, como DriveSafe.ly Pro, pueden enviar una respuesta automática a los mensajes entrantes.
A medida que crece la concientización de lo que es manejar distraído, también lo hace el número de productos complementarios diseñados para resolver el problema. La mayoría se puede clasificar en dos categorías según la siguiente descripción.
Dispositivos de manos libres
Están diseñados para ayudar a los conductores a mantener los ojos en el camino y las manos en el volante al permitirles enviar y recibir llamadas, mensajes, correos y más de manera verbal. Los productos se suelen controlar con la voz y pueden leer mensajes entrantes al conductor, pero no eliminan la distracción causada por la comunicación de manos libres. Analizamos tres productos de este tipo:
DriveSafe.ly Pro
($4/mes o $14/año)
Esta aplicación del teléfono inteligente lee los mensajes y correos en voz alta y permite al conductor dictar respuestas o redactar los nuevos mensajes de manera verbal. Encontramos que el reconocimiento de voz no siempre funcionó o requirió que se repitieran mandatos. Una versión gratuita puede leer mensajes de hasta 25 palabras. Disponible para los teléfonos Android y BlackBerry.
BlueAnt S4
($100)
Mensajes con manos libres El BlueAnt S4 permite que el conductor redacte y escuche mensajes y correos sin usar las manos.
El S4 se conecta a un teléfono con Bluetooth y, además de las funciones básicas, permite al Bing 411 tener acceso a información sobre el clima, tráfico y otra información de viaje. Asimismo, descubrimos que el S4 funcionaba bien con los mensajes entrantes y las respuestas, pero las llamadas eran todo un reto. No todos los teléfonos inteligentes tienen funciones de comando de voz o permiten que el S4 acceda a ellos. Y por lo general el uso de comandos de voz consiguió que el S4 marcara el número equivocado. Las funciones que comprendan más que llamadas de voz con manos libres requieren una aplicación compatible.
Motorola Roadster
($100)
Se parece al BlueAnt S4 en cuanto a tamaño y funciones. También funciona mejor con las llamadas entrantes que con las salientes, y tiene problemas similares para el reconocimiento de voz y compatibilidad. Su aplicación de mensajería funciona con teléfonos Android.
Bloqueadores de teléfonos
Estos les permiten a los padres restringir el uso del celular de sus adolescentes que manejan y seguir su comportamiento detrás del volante. Una aplicación de este tipo, instalada en el teléfono inteligente de un adolescente, usualmente inhabilita el tablero y bloquea las llamadas, correos y mensajes entrantes cuando el celular identifica que se está moviendo más rápido que la velocidad especificada. Algunos sistemas también pueden alertar a los padres si los adolescentes pasan, se van o llegan a la ubicación predeterminada. Por lo general requiere un plan de suscripción. Recientemente evaluamos dos de estos productos:
tXtBlocker
($7/mes o $70/año)
El tXtBlocker es el producto más efectivo contra mensajería que hemos probado. Además de deshabilitar el teléfono, permite que los padres establezcan límites sobre dónde y cuándo se pueden enviar o recibir mensajes, y permite que se pueda localizar el teléfono desde un sitio web. Asimismo permite llamadas al 911 y contactos seleccionados. Disponible para los teléfonos Android y BlackBerry.
TeenSafer
($3/mes o $25/año)
Este producto es más económico pero no tiene las funciones del tXtBlocker, como las de seguimiento y bloqueo según la zona. Debido a que TeenSafer requiere una conexión Bluetooth para activarse automáticamente, se puede obviar si el usuario no se conecta. Disponible para los teléfonos Blackberry.
Todos los conductores pueden hacer algo para que la carretera sea segura para todos:
Deje el celular
Cuando esté al volante, úselo sólo cuando el auto esté estacionado. Lo mismo se aplica al uso de dispositivos personales. Eso da un buen ejemplo.
No lo fomente
Si sabe que alguien está manejando, no llame ni le mande mensajes.
Use el dispositivo de manos libres
Use los productos y sistemas controlados por voz que lo ayudarán a mantener los ojos en el camino y las manos en el volante.
Repórtelo
Si ve a un conductor distraído manejando un auto de manera peligrosa, deténgase en un lugar seguro y avise a la policía llamando al 911.
Recuerde, solamente basta un momento de desatención, como la lectura de un texto en una carretera de doble vía de Carolina del Norte, para causar una tragedia. Ningún mensaje o llamada vale una vida.
Para obtener más información haga clic aquí o visite www.ConsumerReports.org/distracted.
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