¡¿Se necesita más de $350,000 para pagar la universidad?! Bueno, si ha tenido un bebé recientemente, esa es la cantidad que tendría que gastar en cuatro años para mantenerlo en una universidad privada a inicios del año 2030. El cálculo de esa impactante suma se basa en un promedio total de costos (matrícula, cuotas, alojamiento y alimentos) en las universidades privadas de los Estados Unidos que subió 4.4%, según informa el Consejo universitario (College Board) para el año académico 2011-2012.
Desde luego que son pocas las personas que pueden pagar estas cantidades de dinero, al menos no de inmediato. Según el Consejo universitario, en el año académico 2010‑2011, la estadística más actual disponible, la enorme suma de $227 mil millones de la cuenta universitaria conjunta a nivel nacional se cubrió con subsidios, programas de empleo para estudiantes, préstamos federales, créditos fiscales y deducciones; y alrededor de $79 mil millones provinieron de préstamos estatales y privados. Para el año académico 2011-2012, el promedio de las familias que mandaban a sus hijos a universidades públicas durante cuatro años gastaban por cuenta propia una suma aproximada de $11,380 solo en un año de gastos de matrícula, cuotas, alojamiento y alimentos, mientras que los gastos por cuenta propia para un joven que asistía a una institución durante cuatro años equivalieron a $23,060 (casi 60% del total de la cuenta). Así que usted va tener que seguir gastando mucho del dinero ganado con esfuerzo.
Conclusión: Empiece a ahorrar desde ahora. Como con cualquier inversión, mientras más pronto empiece a ahorrar, más crecerá su dinero. “Trate de ahorrar $250 o más al mes si quiere lograrlo”, dice Mark Kantrowitz, editor de Fastweb.com y Finaid.org. “Hágalo de manera automática y empiece hoy”.
Le presentamos algunos detalles más que debe considerar cuando planifique su estrategia de ahorro para la universidad.
No se quede corto de dinero
No ahorre para la educación de su hijo a expensas de su jubilación, ahorros, seguro y todo lo demás en su presupuesto. Y aunque usted no quiera que sus hijos se llenen de deudas cuando se gradúen, no está mal que ellos compartan una parte de la carga. Sus hijos tal vez desearían que usted pagara la cuenta completa, pero probablemente les costaría mucho más a largo plazo si usted se les aparece un día en bancarrota durante sus años “dorados”. Por lo tanto, un próspero equilibrio presupuestario es clave.
Minimice los costos de antemano
Se calcula que dos tercios de los estudiantes que terminan la universidad tienen una deuda promedio de préstamo estudiantil de más de $25,000 cuando se gradúan. A diferencia de la mayoría de los préstamos de consumo, las deudas estudiantiles, por lo general, no pueden ser saldadas al declarar bancarrota. Los prestamistas pueden recuperar los fondos embargando las devoluciones de impuestos, hasta un 15% de los salarios e incluso un 15% de los beneficios del Seguro Social. Sin embargo, si usted está desempleado, se puede diferir su pago del saldo del capital del préstamo. En realidad, dependiendo del tipo de préstamo que adquiera, hasta el gobierno podría pagar los intereses durante el aplazamiento del pago.
Aquí presentamos algunas maneras para mantener los costos universitarios de su hijo lo suficientemente bajos como para evitar endeudarse y gastar en primera instancia, sin interrumpir el ritmo de su carrera universitaria.
Los préstamos federales son más seguros que los privadosSi su hijo utiliza préstamos estudiantiles, tenga en cuenta que los préstamos privados, a diferencia de los programas de préstamos estudiantiles federales, a menudo vienen con altas tasas variables de interés, cuotas adicionales del préstamo y requisitos estrictos de devolución, incluso si las personas que reciben el préstamo están desempleadas o no pueden cumplir con los pagos. |
El cuadro que se muestra a continuación brinda una comparación resumida de las principales opciones de ahorro para la universidad.
Método |
Límites de ingresos |
Límites de contribución |
Cómo se pueden utilizar los fondos |
Tipos de inversión |
Beneficios fiscales |
Ninguno. |
Los límites de contribución acumulada del estado oscilan entre $146,000 y $305,000. Las contribuciones que excedan $13,000 al año podrían estar sujetas a impuestos sobre donaciones. |
Para gastos calificados de educación superior según la definición del gobierno. |
Fondos mutuos individuales, cartera de inversiones en base a la edad |
Los impuestos sobre ingresos o retiros no se utilizan para los gastos calificados. Las contribuciones para los planes dentro del estado se pueden deducir en la declaración de impuestos estatales. |
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Para 2012, menos de $110,000 para solteros; $173,000 para esposos. |
$5,000 por año, $6,000 si tiene más de 50 años. |
Después de 5 años, no hay penalidad para los gastos calificados personales, de la pareja, de los hijos o de los nietos. |
Prácticamente ilimitada. |
Después de 5 años, sin impuestos federales o estatales sobre ganancias si el dueño es mayor de 59½ años, inclusive. |
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Para 2012, menos de $110,000 para solteros; $220,000 para esposos. |
En 2012, $2,000 por año, por hijo. |
Para gastos calificados de la escuela primaria, la secundaria o la universidad. |
Acciones, bonos, fondos mutuos, depósitos bancarios, certificados de depósito (CD). |
Sin impuestos sobre los ingresos o distribuciones para gastos calificados. |
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Ninguno. |
Oscila entre $50,000 y $100,000, normalmente. |
Para pagar las matrículas de las universidades dentro del estado o de la red de universidades |
Sin opciones de inversión. El precio del contrato se determina antes de la adquisición, luego los programas acu- mulan el dinero y realizan inversiones a largo plazo para que las ganancias alcancen o excedan los aumentos de la matrícula de las universidades. |
Las ganancias no están sujetas a los impuestos federales ni a los impuestos del estado, en general. |
Nombrado así por un artículo del Código fiscal federal; estos planes son administrados por cada estado y, en la actualidad, atraen la mayor parte de los ahorros para la educación superior.
Usted puede invertir dinero después de pagar los impuestos, hasta un límite establecido por el plan del estado, siempre y cuando, el dinero se utilice para gastos universitarios calificados, no tendrá que pagar más impuestos federales por su inversión o ganancia. Los gastos calificados casi siempre incluyen la matrícula y otras cuotas obligatorias; libros, computadoras y otros materiales que se requieren; además del alojamiento y el transporte en caso de que los estudiantes asistan al menos medio tiempo. Las escuelas calificadas incluyen a cualquier instituto técnico, universidad, escuela vocacional u otra institución educativa superior elegible para participar en un programa de ayuda estudiantil administrado por el Departamento de Educación de Estados Unidos, que ofrece créditos para obtener un título profesional, de posgrado, de bachiller, o de técnico superior, u otra credencial de educación superior reconocida.
¿Qué pasaría si su hijo decide no utilizar el dinero para su educación universitaria? Un plan 529 le permite cambiar al beneficiario actual por otro miembro de la familia. Si usted decide retirar el dinero, tendrá que pagar 10% de penalidad así como impuestos estatales y federales sobre los intereses generados por la cuenta, aunque no sobre las cantidades aportadas.
No tiene que invertir en un plan de su propio estado, aunque podría empezar por ahí porque muchos estados otorgan deducciones fiscales para los inversionistas del mismo estado. (Visite www.finaid.org para ver si su estado es uno de ellos). Por lo general, los planes ofrecen pocas opciones de inversión, pero varían según cada estado. Una de las mejores páginas web sobre los planes 529 es www.savingforcollege.com, que pertenece a Bankrate.com y ofrece noticias e información sobre los programas de todos los estados. También puede encontrar información general y enlaces del programa de su estado, así como comparar el plan de su estado con los demás estados en www.collegesavings.org.
Compare las siguientes características cuando evalúe los diferentes planes 529.
Pagos y gastos adicionales. Los planes 529 estatales varían ampliamente en sus opciones de inversión y dichas inversiones están sujetas a gastos y cuotas (como cuotas por aplicación y mantenimiento) que pueden variar de manera drástica y llevarse una gran tajada de sus ahorros para la universidad. Las cuotas para el plan 529 pueden aumentar cada año hasta 1.5% del dinero que ha invertido. Aunque lo ideal para usted “sería un plan con cargos inferiores a 1%”, dice Mark Kantrowitz.
La forma más económica para inscribirse es invertir directamente y evitar comisiones, que se pueden generar al inscribirse por medio de un asesor financiero. Además, existe el riesgo de que un asesor lo pueda guiar hacia un plan inapropiado fuera de su estado simplemente porque espera ganar una comisión más alta. Al comparar las agencias estatales y los asesores de inversión, vemos que “los cargos serán mucho más elevados con un asesor de inversión ya que este último está influenciado por las comisiones”, dice Kantrowitz. También recomienda visitar directamente los sitios web de los planes del estado donde puede establecer un plan, así como encontrar números telefónicos, e imprimir los formularios para enviarlos. Puede encontrar los sitios web del plan 529 del estado a través de www.collegesavings.org y www.savingforcollege.com.
Opciones de inversión: Estos planes varían de forma considerable. Algunos planes 529 ofrecen una opción de fondos mutuos individuales o planes basados en la edad que se estructuran de forma similar a los fondos de jubilación de fecha determinada, invierten con mayor convicción cuando el beneficiario (el estudiante) es joven y ajustan la asignación de activos de la cartera a inversiones más conservadoras, mientras se va acercando a la edad universitaria. La principal diferencia es que con un plan 529, usted está ahorrando por 18 o 20 años aproximadamente y gastándolo todo en cuatro años más o menos.
Cuanto más pronto necesite obtener su dinero, más conservadora debe ser la manera de invertirlo. Con un recién nacido, es probable que pueda darse el lujo de correr algunos riesgos, pero cuando su hijo llegue a la edad de asistir a la escuela secundaria, es posible que desee cambiar su plan al menos de forma gradual a una de las opciones menos arriesgadas. También puede diversificar su plan 529 mediante la distribución de su dinero entre diferentes tipos de inversiones. Para más información, haga clic aquí.
Los planes de inversión a largo plazo más exitosos deben basarse en la estructura familiar de acciones, bonos y dinero en efectivo. Por un periodo de 15 o 20 años, es casi seguro que la rentabilidad de los certificados de depósito bancario más conservadores quede corta. Para más información, haga clic aquí.
El valor de las deducciones fiscales
La actitud conservadora puede presentar un problema obvio: la forma de mantenerse al día con la tasa de inflación anual de los gastos universitarios, de 3 a 9% sin importar el lugar y según el tipo de institución. Últimamente, las expectativas sobre rentabilidad de las acciones se han reducido a alrededor de 7% anual en promedio un rendimiento a largo plazo. Afortunadamente, algunos planes han reducido los gastos, y esto ayudará al rendimiento general.
El tratamiento fiscal favorable genera un impulso. Por ejemplo, Nueva York permite a las personas deducir las contribuciones a los planes 529 del estado de hasta $5,000 ($10,000 para parejas casadas que declaran de manera conjunta) en las declaraciones de impuestos estatales. En Illinois, las personas pueden deducir $10,000 al año ($20,000 para quienes presentan declaraciones de manera conjunta). Por otro lado, algunos estados no tienen impuestos sobre la renta estatales para empezar.
Según el lugar donde vive y el plan que elija, ese beneficio fiscal podría compensar algunos puntos negativos en el desarrollo del plan. Para probar esta teoría, analizamos cómo una inversión en el plan 529 puede beneficiar a una pareja que gana $100,000 en los planes de los cinco estados con impuestos más elevados frente a un plan fuera del estado que no permite deducir las contribuciones de su impuesto sobre la renta estatal. Un plan fuera del estado que ganó un punto porcentual más que un plan en el estado sería más ventajoso que cuatro de los cinco estados observados.
En el sitio web sobre los Beneficios tributarios del Servicio de Rentas Internas (Internal Revenue Service, IRS) para la educación y en el sitio web sobre el Crédito tributario de la oportunidad estadounidense, puede encontrar otras formas de ahorrar en sus impuestos mientras ahorra para la universidad.
Lograr un considerable incremento en el ahorro. No tiene que esperar que la cigüeña llegue para abrir una cuenta 529. Si desea crear una antes de tener hijos o nietos, puede designarse como beneficiario y transferir los activos a su hijo después.
Invertir de forma regular. Utilice el costo promedio en dólares para construir sus ahorros para la universidad dejando de lado una cantidad fija a intervalos regulares. Muchos empleadores ofrecen deducciones automáticas en la nómina de pagos para los planes 529. Si el suyo no lo ofrece, considere realizar una transferencia automática desde una cuenta corriente o de ahorros.
Convertirlo en un asunto familiar. Algunos planes 529 ofrecen cupones de regalo o facturas de contribución para ayudar a familiares y amigos a realizar contribuciones directas al plan de un niño como regalo de cumpleaños o de día festivo.
Las IRA Roth
Las cuentas individuales de jubilación (IRA, por sus siglas en inglés) Roth pueden ser una manera inteligente de ahorrar para la educación superior. Son cuentas de jubilación financiadas con dólares después de pagar los impuestos que proporcionan ingresos libres de impuestos una vez que el propietario cumpla 59 años y medio de edad y haya tenido la cuenta al menos durante cinco años. Pero, incluso si usted es más joven, puede retirar sus contribuciones (pero no sus ganancias) sin sanción tributaria después de cinco años.
Usted es elegible para financiar una IRA Roth si su ingreso bruto ajustado del año 2011 es inferior a $110,000 para solteros ($173,000 para parejas).
La principal ventaja de utilizar las IRA Roth para el ahorro de la universidad es la flexibilidad, usted elige cómo invertir el dinero en lugar de estar sujeto a las opciones de inversión de un plan 529. Tal vez lo más importante es que si su hijo o nieto decide no ir a la universidad, usted puede seguir financiando la cuenta para su jubilación. Por el contrario, si no usa el dinero en un plan 529 para gastos calificados de educación, tendrá que pagar una multa del 10% de las ganancias que el plan ha ganado con los años.
Cuentas de custodia
Además, puede guardar dinero en una cuenta de custodia. Con frecuencia son llamadas Ley Uniforme de Donaciones a Menores (Uniform Gifts to Minors Act, UGMA) o Ley Uniforme de Transferencias a Menores (Uniform Transfers to Minors Act, UTMA), estas leyes le permiten invertir la cantidad que desee por año en nombre de su hijo, y libre de impuestos a las donaciones.
Sin embargo, hay inconvenientes. Una cuenta de custodia podría tener un grave efecto negativo sobre la elegibilidad de su hijo para obtener ayuda financiera. La mayoría de las fórmulas de ayuda financiera (dentro de las cuales se consideran a las UGMA y UTMA) tratan los activos que pertenecen a un hijo de manera menos favorable que los que pertenecen a un padre (como es el caso, por ejemplo, con los planes 529). Kantrowitz señala que “no se obtiene tanto beneficio con estas cuentas, y es una desventaja respecto de la elegibilidad para obtener ayuda”. Así, Kantrowitz hace de las cuentas de custodia el medio menos favorable para el ahorro.
Un problema potencialmente mayor es la persona que controla el dinero. El fideicomisario (probablemente usted) tiene el control hasta que su hijo cumpla 18 o 25 años de edad, según el estado. Después de eso, pasa a ser el dinero efectivo del hijo, con lo que puede hacer lo que le plazca. Si usted tiene activos considerables para invertir en nombre de su hijo y desea mantener un mayor control sobre el dinero, un abogado puede informarle sobre otros tipos de fideicomisos.
Bonos de ahorro de los EE. UU.
Es probable que los bonos de ahorro de los EE. UU. sean una buena elección para un tratamiento fiscal especial si cobra el dinero para pagar la educación superior. No es necesario indicar su intención para hacer uso de los bonos para la universidad cuando los compra, así que siempre puede cambiar de opinión. Pero deben estar registrados a su nombre y/o a nombre de su cónyuge, en lugar de registrarlos a nombre de su hijo. Los intereses devengados están libres de impuestos siempre y cuando su ingreso bruto ajustado modificado sea menor a ciertos límites. Estos bonos son muy comunes para los abuelos, pero en lugar de invertir en bonos de los EE. UU., se debería alentar a los familiares y amigos generosos a contribuir con un plan 529 en nombre del niño, sugiere Kantrowitz. Para obtener más información, visite www.publicdebt.treas.gov. Además, conozca más sobre cómo comprar un bono de ahorro aquí.
Inversión regular
Además, simplemente puede invertir por su cuenta para cubrir los gastos universitarios de su hijo. Perderá algunos de los beneficios fiscales antes mencionados, pero al final, tendrá una mayor flexibilidad respecto a lo que usted desea hacer con ese dinero.
Al igual que el plan 529, las cuentas de ahorro para la educación, o ESA (Education Savings Accounts), le permiten ahorrar dinero para cubrir gastos calificados de educación, y abarca todo, desde la educación inicial hasta un doctorado. Con estas cuentas “IRA para la educación”, usted puede invertir para un hijo menor de 18 años, y este puede usar el dinero hasta que cumpla 30 años de edad, siempre y cuando su ingreso bruto ajustado sea menos de $110,000 para individuos y $220,000 para parejas. Aunque usted no obtenga ninguna reducción en los impuestos para sus contribuciones, el dinero en su cuenta crece sin pagar impuestos sobre sus ganancias, como es el caso de una IRA regular. Pero a diferencia de una IRA regular, con las ESA, el dinero que usted retira para pagar los gastos calificados de educación está libre de impuestos federales y a veces estatales.
Un gran inconveniente es que las ESA solo le permiten depositar $2,000 al año. Sin embargo, puede contribuir a un plan 529 y una cuenta Coverdell simultáneamente. Las cuentas Coverdell le permiten decidir cómo invertir el dinero. Si su hijo no va a la universidad, usted puede cambiar el beneficiario a otro hijo o a usted mismo, pero al igual que los otros planes de ahorro, el retiro del dinero para otros fines que no sean gastos calificados tendrá un cargo del 10% sobre los ingresos, y estos estarán sujetos a impuestos a la tasa del beneficiario. Usted puede abrir una cuenta Coverdell en muchas compañías de fondos mutuos, así como en bancos y compañías de corredores. Pero tenga en cuenta que algunas disposiciones de la cuenta Coverdell expiran a finales del año 2012. La contribución actual de $2,000 se reducirá a $500, y ya no se permitirán los gastos de K-12.
Los programas 529 de algunos estados ofrecen planes de matrícula prepagada, que le permiten comprar créditos para cubrir la matrícula en una universidad particular o un grupo de universidades y permitir que sus fondos crezcan a la misma tasa que la matrícula en una universidad pública dentro del estado. Aunque son menos flexibles que los planes 529 regulares, estos planes le permiten bloquear la matrícula a futuro al precio actual. Sin embargo, debido a los bajos presupuestos estatales, algunos estados han puesto freno a los planes de matrícula prepagada, ya sea dejando de ofrecerlos a los nuevos participantes o pagando de alguna manera menos que una matrícula completamente prepagada. Según Kantrowitz, “estos planes no funcionan bien en una economía baja”. Además, añade que “existe una ilusión de que es libre de riesgo, pero no siempre va a haber un déficit”. Debido a que los planes de ahorro para la universidad 529 funcionan como fondos de jubilación, mayor riesgo temprano y menor riesgo al aproximarse a la edad universitaria (también conocidos como “asignación de los activos en base a la edad”), la realidad es que se puede controlar mejor el riesgo con un plan de ahorro para la universidad 529 que con un plan de matrícula prepagada. “Todas las familias deben hacer uso de esos planes”, opina Kantrowitz.
Planes para universidades privadas 529
Se les conoce también como planes para universidades independientes, y es una manera de eludir los problemas fiscales del estado. Históricamente, las universidades privadas cuestan aproximadamente el doble que las universidades estatales. Este plan le permite comprar certificados de matrícula buenos para los créditos en una universidad participante por hasta 30 años, si está seguro de la universidad en donde su hijo pasará sus años universitarios. Para obtener más información, visite www.privatecollege529.com.
Si su hijo decide ir a una universidad diferente o no ir en absoluto, usted tiene opciones en cualquiera de los casos. Puede cambiar de hijo beneficiario en cualquier momento, o cambiarlo a su nombre o a nombre de otro miembro de la familia que califique; poner la cuenta dentro de un plan 529 patrocinado por el estado; o dejar la cuenta abierta para un máximo de 30 años desde el momento de su inscripción. Al igual que con cualquier programa 529, usted puede obtener un reembolso, pero las ganancias estarán sujetas al impuesto sobre la renta federal, así como a un impuesto adicional del 10%. También puede cambiar un plan de ahorro para la universidad 529 ya sea por un plan para universidades privadas 529 o un plan de matrícula prepagada 529, o viceversa.
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