Los asientos para el automóvil deberían ocupar el primer puesto en la lista de compras de todos los padres recientes. No sólo va a necesitar uno para trasladar a su bebé desde el hospital hasta su casa sino también para cualquier viaje que luego realice. Todos los estados exigen que los niños de hasta 4 años de edad viajen seguros en un asiento para automóvil, y la mayoría exige asientos elevadores (booster seats) para los niños más grandes.
Los accidentes automovilísticos constituyen la principal causa de muerte de niños menores de 14 años en los Estados Unidos. En el año 2007, de los 385 niños menores de 4 años que fallecieron en accidentes automovilísticos, el 30 por ciento viajaba sin estar sujetado (ver el video de la NHTSA (National Highway Traffic Safety Administration, Administración Nacional de Seguridad Vial en Autopistas) sobre el niño que viaja sin estar sujetado: NHTSA crash test video of unrestrained infant).
Los asientos para el automóvil pueden reducir en un 71 por ciento el índice de mortalidad en niños menores de un año y en un 54 por ciento en niños entre uno y cuatro años de edad.
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Asientos para bebés y asientos convertibles para el automóvil
En la primera etapa corresponde un asiento para bebé orientado hacia atrás. El bebé va asegurado por medio de un arnés incorporado al asiento, con una reclinación entre 30 y 45 grados, a fin de brindar protección óptima en un choque sin dificultar la respiración del niño. Los asientos para bebé se adaptan a la mayoría de los niños desde que nacen hasta que llegan a pesar unas 22 libras o más.
Gracias a su base extraíble y su asa móvil, este asiento le permite colocar al bebé en el auto y sacarlo de él sin molestarlo. Aunque podría considerarse más económico adquirir directamente un asiento convertible desde el principio, los asientos para bebés, por su diseño, tienden a ser más compactos y contienen mejor a los niños que los modelos convertibles más grandes. Es por eso que recomendamos los asientos para bebés como primera etapa.
Si bien se puede utilizar un asiento convertible para un recién nacido, el bebé estará más seguro en un asiento para bebé. Los asientos convertibles son mejores cuando el peso del bebé alcanza el límite indicado para el asiento, que suele coincidir con los 6 a 9 meses de edad. Es absolutamente necesario que el asiento convertible esté orientado hacia atrás hasta que el bebé tenga por lo menos 1 año de edad y pese más de 20 libras. Sin embargo, las investigaciones recientes demuestran que los bebés de hasta 23 meses están más protegidos cuando viajan con el asiento orientado hacia atrás (véase el enlace Es mejor prolongar el uso del asiento orientado hacia atrás). Finalmente, podrá “convertir” el asiento de manera que quede orientado hacia adelante y utilizarlo así hasta que el niño alcance los límites de altura y peso establecidos para el asiento en orientación frontal. En general, los requisitos o límites de altura para los asientos convertibles que probamos oscilaban entre 19 y 53 pulgadas, mientras que los límites de p
Nuestras pruebas con los asientos convertibles para el automóvil: dos modelos se quebraron
El asiento convertible Evenflo Triumph Advance se quebró cuando lo probamos en un impacto frontal simulado a 30 millas por hora sobre el carril de prueba, orientado hacia atrás, con un muñeco del tamaño de un niño de 3 años y un cinturón de tres puntos (véase el enlace Nuestras pruebas: lo que buscábamos). La estructura del asiento se quebró por completo en el sitio donde el cinturón del hombro sale del orificio de salida del cinturón. Lo volvimos a probar en las mismas condiciones y obtuvimos los mismos resultados. Si bien se quebró, la parte del cinturón que ajusta la cadera retuvo el asiento en el carril de prueba y no se excedieron los valores de excursión o daño que indica la norma de prueba.
Durante los ensayos se descubrió que las roturas se producían en los asientos fabricados a partir de uno de los dos moldes que se utilizaron para crear la estructura del asiento, en un área que incluía una pequeña hendidura. Cuando se notificó a Evenflo sobre los resultados de las pruebas, enseguida modificaron el molde y eliminaron la pequeña hendidura. Los asientos Evenflo Triumph Advance que se fabricaron después del 4 de diciembre de 2008 se realizaron sobre el modelo corregido. En nuestras pruebas repetidas con la versión corregida, el asiento no se quebró.
Como la norma federal no exige la instalación de un cinturón de 3 puntos, desde el punto de vista técnico este modelo no incumplía la norma. Este asiento también resultó ser uno de los mejores en cuanto a maniobrabilidad y adecuación a los diferentes vehículos en nuestras pruebas. Sin embargo, como los cinturones de 3 puntos constituyen un método usual de instalación en los vehículos actuales, nuestro personal de prueba consideró que la rotura de la estructura de los asientos fabricados hasta el 4 de diciembre de 2008 no era un problema menor, a pesar de la funcionalidad del asiento. Recomendamos un modelo fabricado con posterioridad al 4 de diciembre de 2008, que fue calificado como Muy bueno (Very Good), o bien otro de los mejores asientos que figuran en nuestro enlace Ratings (Calificaciones). Si usted posee un Evenflo Triumph Advance fabricado antes del 4 de diciembre de 2008 que incluye la hendidura (véanse las imágenes siguientes que indican el sitio de la hendidura y de la fecha de fabricación) y piensa utilizarlo orientado hacia atrás con un niño que pesa más de 22 libras, le recomendamos que lo instale utilizando el sistema de anclaje LATCH (Lower Anchors and Tethers for Children, anclajes inferiores y correas superiores para niños) o un cinturón de cadera (no uno de 3 puntos). Los asientos fabricados después del 4 de diciembre de 2008 se pueden instalar orientados hacia adelante o hacia atrás utilizando cinturones de seguridad o el sistema de anclaje LATCH.
El modelo Recaro Signo se quebró en un impacto frontal simulado a 30 millas por hora sobre el carril de prueba, en el lugar donde la barra del sistema LATCH se une a la estructura del asiento (véase la imagen más abajo), cuando lo probamos orientado hacia atrás con un muñeco del tamaño de un niño de 3 años (35.65 libras) y anclaje LATCH. Lo volvimos a probar en las mismas condiciones y obtuvimos el mismo resultado. Si bien la instalación del sistema LATCH es una exigencia de la norma federal, este asiento no incumple la norma porque la base no se rompió por completo y porque el sitio de la rotura no entraba en contacto con el niño. El asiento tuvo un comportamiento muy bueno cuando fue sometido a otras pruebas de impacto, pero como obtuvo puntajes bajos en cuanto a maniobrabilidad y adecuación a distintos tipos de vehículo, el puntaje general fue regular (Fair). Los modelos de este asiento fabricados entre el 1 de febrero de 2008 y el 30 de setiembre de 2008 se retiraron del mercado debido a un problema potencial con un regulador de correa del arnés.
Si tiene dudas, deshágase de él
Los resultados obtenidos en las pruebas que se realizaron con los modelos Evenflo Triumph Advance y Recaro Signo confirman el mensaje de que no conviene volver a utilizar ningún asiento para automóvil que haya estado involucrado en algún accidente automovilístico, muestre o no signos visibles de roturas. Después de nuestras pruebas, hasta los modelos que no presentaban signos visibles de roturas eran potencialmente peligrosos: la fatiga del plástico era evidente, las estructuras internas y las barras estaban dobladas o torcidas y las piezas que ayudan a proporcionar un ajuste firme y seguro estaban aplastadas o su uso resultaba difícil.
La norma federal sobre choques, ¿se adapta a la realidad de los vehículos actuales?
El asiento plano tipo “banco” que exige la norma federal para probar los asientos para niños, en la planta donde probamos nuestros modelos convertibles.
La Norma federal 213 sobre seguridad para vehículos (Federal Motor Vehicle Safety Standard 213), que establece los requisitos para el transporte seguro de los niños, se introdujo en 1971. Si bien fue actualizada en los últimos años, nuestros técnicos consideran que no se adecúa a la realidad de los vehículos actuales. Nuestros ingenieros observan que para adecuarse correctamente, los asientos estilo “banco” que se utilizan (véase imagen) deberían copiar mejor la forma del cuerpo y la almohadilla debería ser más firme. La norma también hace referencia a cinturones de dos puntos en lugar de los cinturones de cadera y hombros de tres puntos que traen los vehículos modernos para pasajeros. Por último, la norma no incluye la prueba de impacto lateral. Si bien es necesario mejorar la norma, los asientos para el automóvil son efectivos cuando son instalados correctamente. Según la organización Safe Kids Worldwide (Niños seguros en todo el mundo), el uso correcto de los asientos de seguridad disminuye el riesgo de mortalidad de bebés en un 71 por ciento, y en un 54 por ciento en niños de hasta 2 años de edad. Sin embargo, es frecuente encontrarlos mal instalados. (Para obtener más información, busque “recomendaciones para la instalación de asientos para el automóvil”, (car seat installation tips), en el sitio web de la American Academy of Pediatrics (Academia Norteamericana de Pediatría).)
Las investigaciones más recientes sobre los asientos para el automóvil demuestran que es mejor prolongar el uso de éstos orientados hacia atrás.
Aunque los padres ansíen que sus hijos abandonen el asiento orientado hacia atrás para pasar a otro orientado hacia adelante, este cambio expone al niño a un riesgo potencial mayor.
Un estudio realizado en el año 2007, publicado en Injury Prevention (Prevención de las lesiones), una publicación de la revista British Medical Journal, y financiado por los centros estadounidenses para el control y la prevención de las enfermedades (U.S. Centers for Disease Control and Prevention), demuestra que el consejo habitual de cambiar la silla orientada hacia atrás por otra orientada hacia adelante cuando el bebé ha cumplido el año de edad y su peso llegó a las 20 libras expone al niño a un riesgo mayor de sufrir lesiones graves que si continuara en su silla orientada hacia atrás. El estudio señala que los niños de hasta 23 meses de edad tienen alrededor del 75 por ciento menos de probabilidades de morir o de sufrir lesiones graves si viajan en un asiento orientado hacia atrás que en uno orientado hacia adelante. Un asiento orientado hacia atrás reparte la fuerza que se ejerce en el cuerpo de un niño durante un choque en forma más pareja por todo el cuerpo, limita el movimiento de la cabeza −lo cual reduce la posibilidad de lesión cervical− y contiene mejor al niño en el asiento (véase la imagen de la derecha más abajo) que un asiento orientado hacia adelante. El estudio también determinó que la ventaja de los asientos orientados hacia atrás era particularmente grande en los choques laterales.
El efecto de un choque frontal simulado en un niño que viaja en el mismo tipo de asiento, orientado hacia adelante y orientado hacia atrás, muestra la diferencia en la distribución de las fuerzas y la exposición del cuerpo del niño. Véase el video del choque donde hay un niño sentado mirando hacia adelante y otro mirando hacia atrás (crash test video of a forward-facing child y rear-facing child). (Extraído de: http://www.cpsafety.com/articles/stayrearfacing.aspx.)
En Suecia, donde los índices de mortalidad y de lesiones en niños causados por accidentes automovilísticos son muy bajos, es frecuente que los niños viajen en asientos orientados hacia atrás hasta los 4 años de edad.
La American Academy of Pediatrics y muchos de quienes abogan por la seguridad de los niños al viajar han ampliado sus recomendaciones y sugieren que tanto bebés como niños pequeños deben continuar utilizando asientos orientados hacia atrás hasta que alcancen la altura o el peso máximo que establece el fabricante del asiento para el automóvil. La mayoría de los modelos convertibles ofrecen la posibilidad de que el niño siga en esta posición hasta que llegue a pesar 35 libras.
Consumer Reports recomienda que todos los niños, desde que nacen hasta los 23 meses de edad, viajen en asientos orientados hacia atrás adecuados a la altura y al peso del niño.
Probamos 16 asientos convertibles para el automóvil teniendo en cuenta tres aspectos principales: su comportamiento en las pruebas de impacto simulado, su maniobrabilidad y la adecuación de cada modelo a cinco tipos de vehículos.
Realizamos nuestras pruebas de protección en choques de acuerdo con la norma federal en un laboratorio externo, a excepción de algunas pruebas en las que instalamos y probamos los asientos en impactos utilizando un cinturón de seguridad de tres puntos (cadera y hombro). (La norma federal sólo exige un cinturón de cadera de dos puntos para su instalación.) Como la mayoría de los vehículos actuales vienen equipados con sistemas de cinturones de cadera y hombro de tres puntos, probamos los asientos para el automóvil utilizando también estos cinturones.
La prueba de protección en choques evalúa el efecto de un impacto frontal simulado en un asiento para automóvil y en un muñeco del tamaño de un niño sentado en él. Simula un impacto a 30 millas por hora contra una barrera rígida, tal como una pared.
Todos los asientos que probamos pasaron las pruebas federales de protección en choques y la mayoría demostró muy buen comportamiento en lo que respecta a la protección en choques. Las diferencias en el puntaje general y la diferenciación entre los asientos se basan fundamentalmente en nuestras evaluaciones sobre maniobrabilidad y adecuación a los distintos vehículos.
La evaluación de la maniobrabilidad estuvo a cargo de técnicos matriculados en el tema de la seguridad de los niños en los vehículos (Certified Child Passenger Safety Technicians) (tales como los instaladores en un taller de asientos para el automóvil). Estos técnicos revisaron −en parte− cuánto pesaba el asiento, si las etiquetas e instrucciones eran claras y útiles, si era fácil ajustar las correas y usar las trabas y las hebillas, y si el asiento tenía indicadores de nivel para obtener el ángulo de reclinación adecuado cuando se orientaba el asiento hacia atrás y qué tan fácil resultaba leer dichos indicadores.
Nuestras pruebas de adecuación a los distintos tipos de vehículos evaluaron si era fácil instalar correctamente los asientos en los asientos traseros de cinco vehículos distintos: un auto pequeño (Chevrolet Aveo 2008), un sedan familiar (Honda Accord 2008), un SUV (Sport Utility Vehicle, vehículo utilitario deportivo) (Jeep Liberty 2008), una camioneta pequeña (Chrysler Town & Country 2008) y un SUV mediano (Honda Pilot 2009). Los técnicos matriculados en el tema de la seguridad de los niños en los vehículos instalaron todos los asientos con orientación tanto hacia adelante como hacia atrás.
También evaluamos la capacidad de cada uno de los asientos de contener a un muñeco de prueba del tamaño de un recién nacido, dado que el peso mínimo que estipulaban casi todos los asientos era de cinco libras. Revisamos el arnés, la posición y la tensión de cada asiento y la posición de la correa de la entrepierna respecto del muñeco, y utilizamos los insertos o almohadillas para bebé provistos con el asiento. (Véanse los modelos que se adaptan mejor a un recién nacido en el enlace de modelos recomendados (recommended models).
De acuerdo con una encuesta de la National Highway Traffic Safety Administration realizada en el año 2006, sólo la mitad aproximadamente de los asientos para niños que se instalan en un vehículo y que vienen equipados con anclaje superior se adosaron efectivamente al vehículo utilizando una correa de sujeción superior, principalmente porque la gente no sabía cómo usarla o no creía que fuera importante. Probamos todos nuestros asientos convertibles con y sin correa de sujeción superior orientados hacia adelante y los datos que obtuvimos demostraron que las lesiones se reducen considerablemente cuando se instala la correa de sujeción superior.
Si su vehículo es un modelo antiguo y no está equipado con anclaje para correa de sujeción superior, pregúntele a su distribuidor si puede hacer instalar uno.
Estas son algunas sugerencias para padres y cuidadores.
Nuestros técnicos aprendieron algunos conceptos importantes que pueden facilitar la instalación del asiento para el automóvil.
Para instalar el asiento orientado hacia atrás, es más fácil hacerlo con el sistema LATCH que con un cinturón de seguridad. La instalación de un asiento orientado hacia atrás −con un cinturón de 3 puntos− puede causar la inclinación lateral del asiento, ya que la parte del “hombro” del cinturón tiende a tirar hacia arriba en el asiento. El sistema LATCH puede evitarlo. Si su automóvil no posee el sistema LATCH, puede instalar el asiento utilizando un gancho de cierre (locking clip), dejando el cinturón “desenganchado” para mantener el asiento en su lugar (véanse las fotos).
Para ajustar las correas del sistema LATCH, será más efectivo jalar en la dirección en la que la correa LATCH está dispuesta. A menudo esto implica jalar la correa LATCH a través del orificio de salida del cinturón, en lugar de hacerlo por fuera.
Los asientos cuya base es más ancha pueden resultar difíciles de instalar orientados hacia atrás. Algunos modelos permiten quitar la base, lo cual puede facilitar la instalación a la vez que ocupa menos lugar. Sin embargo, nuestras pruebas demostraron que los asientos cuyas bases son más anchas resultaron más fáciles de instalar con orientación hacia adelante.
Los asientos con límites más bajos en lo que respecta al peso del niño (40 libras o menos) pueden adaptarse mejor a automóviles pequeños o ubicarse en el lugar del tercer ocupante, pero su uso no será tan prolongado.
Algunos manuales de fabricantes de asientos para el automóvil advierten no instalar el asiento con cinturones de seguridad si las hebillas o los anclajes del cinturón de seguridad del vehículo están ubicados lejos del respaldo del automóvil (véanse las fotografías). Sin embargo, esta ubicación es frecuente, incluso en vehículos más nuevos. La solución es la instalación mediante el sistema LATCH, pero si su automóvil no posee LATCH, tal vez deba pensar en otra ubicación para el asiento.
No es conveniente volver a utilizar un asiento que ha estado en un choque. Después de nuestras pruebas, hasta los modelos que no presentaban signos visibles de roturas eran potencialmente peligrosos: la fatiga del plástico era evidente, las estructuras internas y las barras estaban dobladas o torcidas y piezas como los tensores y los reguladores −que ayudan a proporcionar un calce firme y seguro− estaban aplastadas o su uso resultaba complicado.
Instalar un asiento para niños es complicado y difícil. Recurra a talleres locales donde se instalen estos asientos. Visite http://www.seatcheck.org/ o el sitio de NHTSA para conocer cuáles son los talleres disponibles en su zona.
Las piernas de mi bebé quedan dobladas contra el respaldo.
Una de las preocupaciones más frecuentes de los padres es que las piernas de sus hijos quedan dobladas y en posición aparentemente incómoda contra el respaldo, y suponen que en esa posición el riesgo de sufrir una lesión en un accidente es mayor.
Los niños son mucho más flexibles que nosotros y lo más probable es que no se sienten incómodos en esta posición. En segundo lugar, los datos sobre accidentes indican que las lesiones en las extremidades inferiores (como aquellas en las piernas) son poco frecuentes en los niños que viajan con el asiento orientado hacia atrás y que pueden suceder tanto si viajan con el asiento orientado hacia atrás como hacia adelante. En cambio, viajar con el asiento orientado hacia adelante sí aumenta el riesgo de lesiones en la cabeza y en la columna vertebral, que son mucho más graves que una fractura de pierna.
No llego a mi hijo ni puedo verlo para alcanzarle algo para beber o comer.
Sea cual fuera la orientación de la silla de su hijo, alcanzarle algo para beber o comer es una maniobra peligrosa, porque los conductores tienden a girar el volante cuando estiran el brazo y esto podría provocar un accidente. En general, comer en el automóvil no es una buena práctica, dado que el hecho de estar atado en un asiento aparte retarda la capacidad de reacción, en el caso de que se produjera algún atragantamiento, derrame, etcétera. Dese tiempo para un refrigerio antes de partir o planifique una parada de algunos minutos durante el viaje para comer o beber algo.
Mi hijo está ansioso por que le demos vuelta al asiento ahora que está “grande”.
Aunque los padres estén ansiosos por pasar a la siguiente etapa para marcar el crecimiento de sus hijos (y probablemente para facilitar las cosas para ellos mismos), lo cierto es que cada avance hacia el tipo de contención infantil siguiente marca un paso descendente en lo que respecta a seguridad general. Por ejemplo, para aquellos niños que por su altura, edad y peso podrían viajar tanto de una manera como de la otra, viajar mirando hacia adelante es menos seguro en general que viajar con el asiento orientado hacia atrás. Del mismo modo, para los niños un poco más grandes, un asiento elevador (booster seat) es más inseguro que un arnés orientado hacia adelante. Sea coherente y no haga excepciones −tales como “le voy a permitir que se siente mirando hacia adelante en el auto de la abuela”− y verá que las probabilidades de que los niños protesten, disminuirán.
Visite ConsumerReports.org en inglés para más información de Asientos infantiles (Car Seats), Consejos de compra de Asientos infantiles (Car Seat Buying Advice), Marcas de Asientos infantiles (Car Seat Brands), Tipos de Asientos infantiles (Types of Car Seats), y Características de Asientos infantiles (Car Seat Features). Para suscribirse a las Calificaciones en inglés de Asientos infantiles haga click aquí here.
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