Ilustración: Robert Nuebecker
Busque aumentar su puntaje de FICO (Fair Isaac Corporation) por lo menos hasta 720. Es lo que necesita para reunir las condiciones para los términos de las mejores tarjetas de crédito y las tasas más bajas en préstamos y seguros hipotecarios. Y en algunos casos, 720 no es suficiente. Por ejemplo, para obtener un seguro hipotecario privado (que probablemente necesitará si pide un préstamo hipotecario con menos del 20 por ciento de pago inicial) a través de la compañía gigante de seguros Genworth para hipotecas “jumbo” (más de $417,000) necesitaría un puntaje de 740 en cualquier parte del país prácticamente, excepto en California, donde Genworth ni siquiera las ofrece.
Si su puntaje crediticio es menor, todavía puede reunir las condiciones para obtener préstamos y tarjetas de crédito, pero pagará cuotas y tasas de interés más altas. Para mejorar su puntaje, realice todos sus pagos a tiempo y por completo y corrija cualquier error en su informe de crédito. Visite annualcreditreport.com para obtener informes gratuitos de las tres oficinas de crédito más importantes: Equifax, Experian y TransUnion.
Reparar su puntaje puede tomar meses, por eso empiece lo más pronto posible si va a necesitar un préstamo en un futuro cercano. Pero no le pague a nadie para ayudarle a corregir su informe o puntaje crediticio.
Mientras mejora su puntaje crediticio, asegúrese de no hacer cosas que podrían sabotear sus esfuerzos. Pague sus cuentas a tiempo. Los pagos atrasados de todo tipo de cuentas, no sólo la cuenta de su tarjeta de crédito, pueden disminuir su puntaje. Si tiene dificultad para pagar sus cuentas a tiempo, haga que éstas se paguen automáticamente a través del sitio web de su banco.
No abra muchas tarjetas de crédito, pero no cierre una línea de crédito sin haber saldado la cuenta, ni cierre muchas líneas al mismo tiempo, esto puede dañar temporalmente su puntaje crediticio al elevar la relación deuda-crédito. Y debido a que el 15 por ciento de su puntaje crediticio está basado en la duración de su historial crediticio, trate de no cerrar sus cuentas más antiguas. Si corta una línea de crédito, evite abrir nuevas cuentas para incrementar su crédito disponible, a menos que sea necesario, debido a que este método podría fallar y en realidad reducir su puntaje crediticio.
Los asesores financieros frecuentemente recomiendan mantener de tres a seis meses de gastos de subsistencia en un fondo de emergencia. Y algunos sugieren financiar esto con una línea de crédito garantizada por el valor de su casa (HELOC, por sus siglas en inglés) de $50,000. Hoy en día, en que las HELOC están desapareciendo y con el desempleo en aumento, usted necesitará contar con un fondo de emergencia mayor de seis a doce meses de gastos para sentirse seguro. No incluya el saldo de su plan 401(k) o portafolio de acciones en ese monto. Su fondo de emergencia debe ser líquido (certificados de depósitos [CD], títulos de tesorería, y ahorros y cuentas del mercado monetario).
Además, trate de anticipar sus necesidades de efectivo para los siguientes años. ¿Tiene que comprar un auto nuevo o gastar en la boda de su hija? Evite depositar dinero que podría necesitar en los siguientes cinco años en una inversión a largo plazo.
Si no tiene un fondo de emergencia, entonces debe crearlo con una base de hasta tres meses de gastos de subsistencia antes de preocuparse por pagar más de los mínimos requeridos en sus deudas. Una vez que tenga todo eso establecido, acelere los pagos de su tarjeta de crédito para saldar su deuda.
Quizás se encuentre entre los millones de titulares de tarjetas de crédito cuyos límites de préstamo han sido recortados durante los últimos meses. Y si aún no le ha sucedido, prepárese, porque los analistas afirman que los emisores de tarjetas recién comienzan a efectuar estos recortes.
Los límites de tarjetas de crédito ascienden aproximadamente a $5 billones a nivel nacional, en comparación con alrededor de $800 a $900 mil millones en saldos rotativos de tarjetas de crédito. La analista bancaria Meredith Whitney, quien predijo hace dos años que los bancos necesitarían inmensas infusiones de efectivo para sobrevivir, predijo en marzo que se realizarían cortes de límites de créditos de más de $2 billones en 2009 y $2.7 billones a finales de 2010.
Un corte en sus límites de crédito puede dañar sus finanzas de muchas formas. Reduce la relación de deuda-crédito disponible, que representa aproximadamente el 30 por ciento de su puntaje crediticio. Y algunos emisores de tarjetas han disminuido los límites de crédito tan sólo por encima o incluso por debajo del saldo de los clientes, provocando cargos sobre el límite, que pueden ser de hasta $39.
Además de recortar las líneas de crédito, las compañías de tarjetas de crédito subieron las tasas de interés durante el año pasado, y se esperan más aumentos, ya que los bancos están tratando de limpiar sus sucios balances generales y sacarle dinero a sus clientes antes de que las nuevas regulaciones federales, que pondrán freno a las prácticas abusivas relacionadas con las tarjetas, entren en vigor en julio de 2010. Las tasas de interés de las tarjetas de crédito tienen un promedio de cerca de 13 por ciento actualmente. En las décadas de 1970 y 1980, cuando la inflación era mucho más alta, las tasas eran alrededor de 19.99 por ciento y muchas tarjetas imponían cuotas anuales. Dennis Moroney, director de investigación en Tower Group, una compañía de investigación de servicios financieros, cree que vamos de regreso a ese modelo y que no le perdonarán las cuotas anuales a menos que usted cargue anualmente una cierta cantidad a su tarjeta.
Es evidente que le conviene eliminar la deuda de su tarjeta de crédito tan pronto como pueda. Si tiene un saldo en varias tarjetas, empiece primero con la que tiene la tasa de interés más alta y pague más del mínimo. Ya que las tasas de interés en las tarjetas van en aumento, considere transferir un saldo con tasa elevada a una tarjeta con una tasa fija más baja. Esto se vuelve cada vez más difícil debido a que la mayoría de las tarjetas tienen tasas variables y cobran cuotas por transferir saldos. Pero los pequeños bancos y las cooperativas de crédito ofrecen algunos tratos. Las cooperativas de crédito, por ejemplo, no pueden cobrar más del 18 por ciento de tasa de interés por multas, en comparación con el 30 por ciento que cobran en algunos bancos.
Muchas personas usan sus tarjetas de crédito en todas sus compras para acumular premios. Y algunos emisores de tarjetas de crédito fomentan esto al dar premios más altos por los gastos diarios como compras de combustible, comestibles y en farmacias. Sin embargo si tiene un saldo, sus cargos por interés pueden eliminar el valor de cualquier premio que obtenga, o hasta salirle más caro.
No abra ninguna cuenta que realmente no necesite, y tenga cuidado al utilizar las que tiene. Las compañías de tarjetas de crédito inspeccionan los patrones de gastos para detectar posibles signos de inestabilidad financiera, tales como período de desempleo, divorcio y cuentas médicas acumuladas. Las compañías de tarjetas de crédito han elevado las tasas de interés y recortado los límites de crédito para las personas que trabajan en las industrias que han sido vapuleadas por la crisis económica o que viven en regiones donde el valor de su casa va en descenso. También podría recibir multas si saca adelantos en efectivo de la tarjeta de crédito, cobra por desempleo o sobregira su cuenta corriente.
Si empieza a usar su tarjeta de crédito para pequeñas transacciones o pagos imprevistos que solía realizar en cheque o en efectivo, como comestibles o cuentas de la casa, la compañía de su tarjeta podría interpretarlo como un signo de que usted ha sobrepasado su capacidad financiera. Si realiza compras con una tarjeta de crédito que generalmente no usa, las compañías de tarjetas de crédito también tomarán nota de eso.
Sea cuidadoso sobre firmar conjuntamente o firmar de aval para préstamos. A pesar de que quiera firmar conjuntamente los préstamos estudiantiles privados de sus hijos, tenga en cuenta los riesgos. Firmar conjuntamente afecta su puntaje crediticio ya que la deuda es considerada suya. Y si su hijo no puede pagar, esto afectará aun más su puntaje, sin mencionar que el acreedor vendrá tras de usted si su hijo deja de pagar o se atrasa en los pagos. Si sus hijos son estudiantes universitarios, no permita que sean usuarios autorizados de su tarjeta de crédito. Lo más conveniente para estudiantes universitarios es utilizar una tarjeta de débito o efectivo para pagos pequeños.
Ilustración: Robert Nuebecker
Los préstamos y líneas de crédito garantizados por el valor de una vivienda son más difíciles de obtener y las líneas de crédito están siendo reducidas o congeladas. También son más caras a pesar de las tasas de interés en picada. Desde siempre, las líneas de crédito han sido vinculadas a la tasa preferencial (3.25 por ciento actualmente), pero probablemente no obtendrá una por mucho menos de 5 por ciento en este momento, aunque son más baratas en estados con menos ejecuciones hipotecarias. Contar con una relación préstamo-valor del 80 por ciento o menos (y un puntaje de FICO de 720 o más) hará más fácil el préstamo respaldado por su casa si realmente lo necesita.
Los refinanciamientos de salida de efectivo, en los que se obtiene un préstamo mayor a la cantidad de su hipoteca actual, son limitados si es que acaso hay disponibles.
El año pasado, se podía conseguir hasta $250,000 en un refinanciamiento con retiro de efectivo. Este año, lo máximo que puede esperar es el 60 por ciento del valor de su vivienda o $100,000.
Si compra un auto nuevo, no solicite un préstamo para compra de autos con un plazo mayor a cuatro años. Mientras más extenso sea el plazo para el préstamo, mayor es la probabilidad de que su deuda sea superior al valor del auto si lo cambia antes de lo esperado. Efectuar un pago inicial mayor le puede ayudar a mantener un préstamo costeable.
Si va a comprar una casa, planifique invertir por lo menos el 20 por ciento. Debido a que los seguros hipotecarios privados son cada vez más difíciles de obtener, en las áreas metropolitanas en particular, comprar una vivienda efectuando un pago inicial de sólo el 10 por ciento puede resultar difícil. Incluso si usted puede conseguir un seguro hipotecario, tal vez no consiga un préstamo con menos del 20 por ciento de pago inicial. Por ejemplo, para comprar un condominio o una casa adosada, los pagos iniciales mayores, por lo general, son un requisito, especialmente en las zonas donde se concentra la ejecución hipotecaria como son Arizona, California, Florida y Nevada.
Si no cuenta con el 20 por ciento del valor de la caso para dar de anticipo, usted puede recurrir a los programas hipotecarios del gobierno. Por ejemplo, los préstamos de la Administración Federal de Vivienda (Federal Housing Administration, FHA) tienen como requisito únicamente el 3.5 por ciento de pago inicial. Existe además una cantidad cada vez menor de préstamos con 5 por ciento de pago inicial por medio de Fannie Mae y Freddie Mac, aunque el 10 por ciento se está convirtiendo en la norma incluso para ellos. El Departamento de Agricultura (Department of Agriculture, USDA) ofrece hipotecas con pago inicial cero en las áreas rurales, y el Departamento de Asuntos de los Veteranos (Department of Veterans Affairs, VA) ofrece lo mismo para los veteranos. Ni el puntaje crediticio mínimo ni el seguro hipotecario son requisitos para las hipotecas del USDA y el VA.
Sin embargo, tener un valor líquido del 20 por ciento en su vivienda le puede servir en caso de que desee refinanciar. Muchos prestamistas exigen como requisito una relación préstamo-valor del 80 por ciento (Fannie Mae y Freddie Mac refinanciarán el 105 por ciento del valor de una vivienda por medio del programa Making Home Affordable). Si cuenta con un préstamo de la FHA, usted podría realizar un refinanciamiento con un monto menor.
Ya sea que usted compre o refinancie, opte por una hipoteca de tasa fija a 30 años. Las hipotecas con tasas ajustables e inusuales son, como es lógico, escasas. El financiamiento para una segunda casa y para propiedades de inversión ha desaparecido prácticamente. Asimismo, los préstamos “jumbo” fijos superiores a $417,000 son cada vez más difíciles de conseguir (Wells Fargo dejó de ofrecer un préstamo jumbo a 15 años); por lo tanto, usted tendrá que pagar un recargo en puntos y tasas de interés, o pagar el interés por adelantado para poder obtenerlos.
En el apogeo de la burbuja inmobiliaria, las personas eran aprobadas para hipotecas con una relación entre sus deudas y su ingreso de hasta el 55 por ciento. Ahora, usted podría obtener una hipoteca con una relación del 43 por ciento, pero es mejor mantenerla por debajo de 40 por. Por ejemplo, si usted y su cónyuge tienen un ingreso de $100,000 al año, sin incluir los impuestos, los pagos de su hipoteca, otros préstamos y las tarjetas de crédito no deben ser más de $40,000 al año.
Para reducir su relación deuda-ingreso, pague más que los pagos mínimos en sus cuentas de préstamo mensuales que aparecen en su informe de crédito, como las tarjetas de crédito y los préstamos para compra de autos, estudiantiles o personales.
Los estudiantes deben basar las cargas de sus deudas estudiantiles en sus ingresos previstos. Mark Kantrowitz, editor del sitio web de ayuda estudiantil FinAid.org, recomienda mantener el pago de su préstamo estudiantil a no más del 10 al 15 por ciento de su sueldo inicial; incluso a partir del 13 por ciento usted se encuentra en riesgo de incumplimiento. Verifique entonces el sueldo inicial promedio en su campo de trabajo y no solicite préstamos mayores a lo que usted pueda pagar. Y no cargue su colegiatura o matrícula en una tarjeta de crédito, algo que casi la tercera parte de los estudiantes hizo en 2008.
Presente el formulario de análisis financiero de la Solicitud Gratuita de Ayuda Federal para Estudiantes (Free Application for Federal Student Aid, FAFSA) para solicitar los préstamos federales que tienen tasas de interés más bajas y condiciones de pago flexibles. Utilice siempre al máximo los préstamos federales antes de solicitar préstamos privados más costosos.
Ilustración: Robert Nuebecker
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