Casi todas las personas han experimentado acidez estomacal después de un banquete o, simplemente, una comilona. Para muchas personas, las molestias desaparecen en cosa de una hora, con o sin la ayuda de Rolaids o Tums, por lo que parece que no hay nada de qué preocuparse.
Sin embargo, los millones de personas que tienen acidez gástrica frecuente, en realidad, podrían tener una afección crónica denominada enfermedad por reflujo gastroesofágico (GERD, por sus siglas en inglés). Si se deja sin tratamiento, puede dañar el esófago e, incluso, provocar cáncer.
Cambios en el estilo de vida y medicamentos de venta libre pueden brindar alivio a muchas personas; sin embargo, es importante saber si sus síntomas son tan serios como para justificar una visita al médico. Además, ¿cuándo debería recurrir a medicamentos potentes denominados inhibidores de la bomba de protones (PPI, por sus siglas en inglés) para extinguir las llamas?
Más de 50 millones de personas en EE. UU. experimentan acidez estomacal cada mes y alrededor de 15 millones presentan sintomas a diario, según el Instituto Nacional de la Diabetes y las Enfermedades Digestivas y del Riñón (National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases). El costo del tratamiento de esta afección puede aumentar rápidamente. Se calcula que una persona promedio con GERD, un problema relacionado, gasta $3,355 al año en medicamentos y en otros tratamientos para ayudar a controlar los síntomas. Las personas con obesidad, los fumadores y las mujeres embarazadas tienen más probabilidades de tener GERD; sin embargo, esta enfermedad puede afectar a hombres y mujeres por lo demás sanos a cualquier edad.
Al tragar los alimentos, estos se desplazan por la garganta y el esófago hasta el estómago, que produce un ácido para ayudar a descomponerlos de modo que puedan ser digeridos. La parte inferior del esfínter del esófago, un músculo que se encuentra en la boca del estómago, debe cerrarse después de que pasan los alimentos para evitar que el ácido estomacal entre en el esófago. Sin embargo, si no se cierra y el ácido llega al esófago (junto con los alimentos), usted tendrá una sensación de ardor. Por lo general, comienza justo debajo del esternón y puede irradiar a la garganta. También es posible que sienta un sabor agrio o amargo en la boca o la garganta.
Por lo general, tener acidez gástrica ocasional no es preocupante ni peligroso, y puede aliviarse con dieta y cambios en el estilo vida y, si fuera necesario, con antiácidos o con otros medicamentos de venta libre. Sin embargo, si tiene acidez gástrica dos o más veces a la semana y se repite durante semanas o meses, o si usted suele regurgitar alimentos (con o sin acidez gástrica), considere la posibilidad de consultar con su médico, a fin de que lo revise para determinar si tiene GERD.
A diferencia de la acidez gástrica ocasional, la GERD puede ser peligrosa. Con el tiempo, el ácido por reflujo puede inflamar y erosionar el recubrimiento del esófago y, de esta manera, causar esofagitis. Es posible que sienta una inflamación crónica en la parte inferior de la garganta o el pecho.
La mayoría de los casos de esofagitis son relativamente leves; sin embargo, cuando se deja sin tratamiento, se puede producir sangrado, formación de cicatrices y estrechamiento del esófago, lo que provoca dolor y dificultades al comer y tragar. Las personas que no controlan la GERD durante años tienen un riesgo mayor de desarrollar cáncer del esófago, aunque esto es poco frecuente.
Afortunadamente, es posible que solo necesite cambios en su dieta y estilo de vida para aliviar el problema. Esas medidas incluyen: comer porciones más pequeñas; no acostarse durante, al menos, tres horas después de comer; perder peso si es necesario y evitar el consumo de alcohol.
Determinados alimentos y bebidas pueden provocar acidez gástrica en algunas personas, por ejemplo: las frutas cítricas, el chocolate, el café u otras bebidas con cafeína, los alimentos fritos, el ajo, la cebolla, los alimentos picantes o grasosos, y los alimentos a base de tomate, como la salsa marinara, las salsas y la pizza.
Consumir bebidas alcohólicas puede aumentar los síntomas de la GERD lo que con el tiempo puede causar daño en el recubrimiento del esófago. Los síntomas pueden desaparecer después de dejar la bebida.
Fumar debilita el músculo del esfínter inferior del esófago y aumenta el riesgo de GERD (y otras enfermedades); por lo tanto, si fuma, debe dejar de hacerlo. Para ayudar a reducir los ataques de la acidez gástrica mientras duerme, pruebe colocando bloques de madera bajo la cabecera de su cama, para elevarla entre 6 y 8 pulgadas. Evite usar ropa o cinturones ajustados que presionen su abdomen, dado que la presión en esa área puede contribuir a que se produzca reflujo.
Si los cambios en la dieta y el estilo de vida no resultan útiles, es posible que sea el momento de probar un antiácido, como Maalox, Mylanta, Rolaids o Tums. Algunas personas podrían necesitar un medicamento más fuerte para aliviar sus síntomas. En ese caso, pruebe con bloqueantes de H2 que reducen el ácido, como la famotidina (Pepcid AC y su genérico), la nizatidina (Axid AR) o la ranitidina (Zantac 75, Zantac 150 y su genérico). Esos medicamentos ayudan a alrededor de la mitad de las personas que tienen esta afección y pueden comprarse como medicamentos de venta libre. También puede considerar la posibilidad de utilizar un PPI de venta libre, como el lansoprazol (Prevacid 24HR), durante dos semanas, como máximo, para ver si alivia sus síntomas. Si ha probado estas opciones y aún tiene acidez gástrica, al menos, dos veces a la semana durante varias semanas, es momento de que un médico determine si usted tiene GERD y si le ha dañado el esófago.
Si tiene la afección, probablemente le recomienden que se realice una endoscopía superior. Este procedimiento, realizado con anestesia ligera, implica introducir un endoscopio flexible con luz en la garganta y en el esófago. El médico también puede utilizar el endoscopio para realizar una biopsia, a fin de realizar pruebas de detección de cáncer o esófago de Barrett, que puede provocar cáncer.
Si usted tiene GERD, es probable que su médico le recete un PPI, como el esomeprazol (Nexium), el lansoprazol (Prevacid y su genérico) o el omeprazol (Prilosec y su genérico). Estos medicamentos populares reducen sustancialmente la cantidad de ácido estomacal producido, lo que hace que el contenido del estómago sea menos erosivo. Si el esófago ya está dañado, reducir la cantidad de ácido puede ayudar a que se cure.
Sin embargo, muchos médicos también sostienen que los PPI se utilizan en forma excesiva, un problema que está exacerbado debido a la publicidad masiva de parte de las compañías farmacéuticas. La Agencia Federal para la Investigación y la Calidad de la Atención Médica (AHRQ, por sus siglas en inglés) también observó un uso excesivo generalizado de los PPI (además de otros medicamentos utilizados para tratar la GERD) en un informe de septiembre de 2011. Los anuncios comerciales han contribuido a que estos medicamentos estén entre los más vendidos entre todos los medicamentos de venta con receta.
Un PPI, Nexium, acumuló $6,200 millones en ventas en 2011 y, de esta manera, se convirtió en el tercer medicamento de venta con receta más vendido en los EE. UU. durante el último año, según IMS Health, un grupo industrial que controla la venta de medicamentos. Sin embargo, los estudios han demostrado que es posible que hasta el 70% de las personas que toman un PPI no tengan GERD ni necesiten un medicamento tan potente y costoso.
Los PPI también pueden causar efectos secundarios graves, incluido un mayor riesgo de diarrea asociada con la bacteria Clostridium difficile, una enfermedad aguda, a veces crónica, que puede provocar problemas intestinales graves y, en raras ocasiones, la muerte. El uso a largo plazo puede reducir los niveles de magnesio, lo que puede provocar espasmos musculares, latidos cardíacos irregulares y convulsiones. Otros posibles efectos secundarios incluyen un riesgo más alto de neumonía y determinadas fracturas óseas, incluidas quebraduras de muñeca, antebrazo y columna vertebral.
Los PPI también pueden interactuar con otros medicamentos; por lo tanto, antes de tomar uno, asegúrese de que sea compatible con otros medicamentos que toma. Una de las interacciones más graves se produce con el omeprazol (Prilosec y su genérico) y el clopidogrel (Plavix), un anticoagulante que se utiliza para reducir el riesgo de coágulos que podrían provocar un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular. Según la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) de los EE. UU., el omeprazol puede reducir la eficacia de Plavix a alrededor de la mitad, lo que aumenta el riesgo de un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular. Nexium y el bloqueante de H2 cimetidina (Tagamet y su genérico) también podrían interactuar con Plavix del mismo modo que Prilosec.
Si usted necesita un PPI, el informe de Best Buy Drug de Consumer Reports recomienda que primero pruebe con una opción de venta libre, como omeprazol genérico, Prilosec OTC o Prevacid 24HR. Por menos de $1 al día, cuestan casi la décima parte del precio de varias alternativas de venta con receta. Además, para la mayoría de las personas, son tan eficaces como los medicamentos de venta con receta. Sin embargo, consulte con su proveedor de seguro médico para ver si los PPI de venta libre están cubiertos. Si no están cubiertos, es posible que sea más económico obtener un PPI de venta con receta, dado que solo podría costarle un copago de medicamentos de entre $5 y $10.
No hay una respuesta clara acerca de cuándo considerar la posibilidad de dejar de tomar un PPI, ya que esa decisión varía. Para algunas personas con GERD, los síntomas desaparecen después de un tratamiento farmacológico y cambios en el estilo de vida, o vuelven a aparecer solo en forma periódica. Otras parecen tener una lucha de por vida contra la GERD, por lo que es posible que necesiten continuar tomando un PPI todos los días para controlar los síntomas. Algunas personas, incluso, deberían considerar la posibilidad de realizarse una cirugía.
Si le diagnostican GERD y recibe un PPI de venta con receta, pregúntele a su médico durante cuánto tiempo debe tomar el medicamento. Después de algunas semanas o meses, es posible que pueda dejar de tomar el medicamento en forma gradual y que, finalmente, deje de tomarlo sin problemas. Si sus síntomas vuelven a aparecer, usted puede volver a tomar el medicamento con frecuencia.
Si los cambios en el estilo de vida y los medicamentos no han resultado útiles, la cirugía puede ser una opción. El procedimiento estándar para la GERD es la fundoplicación laparoscópica, en la que la parte superior del estómago se sutura con la parte inferior del esófago. Esto se realiza para ayudar a fortalecer el músculo del esfínter. A menudo, ayuda a aliviar los síntomas del reflujo y a disminuir el uso de medicamentos para tratar la acidez gástrica, según el informe de 2011 de la AHRQ.
Sin embargo, es posible que algunas personas que se someten a una cirugía aún deban tomar medicamentos. Además, pueden presentarse efectos secundarios graves a causa de la cirugía, que incluyen infecciones, hernia y dificultades para tragar. Por lo tanto, la fundoplicación laparoscópica solo debe utilizarse como último recurso.
Cómo elegir el remedio correcto |
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Medicamentos para la acidez gástrica |
Cuándo es apropiado |
Antiácidos (Maalox, |
Para la acidez gástrica ocasional (menos de dos veces a la semana). Usted también debe implementar cambios en el estilo de vida, como evitar consumir alimentos que provocan acidez gástrica y comer porciones más pequeñas. |
Bloqueantes de H2 (Pepcid, Zantac, y su genérico) |
Para la acidez gástrica ocasional que no se alivia con antiácidos ni con cambios en el estilo de vida, o antes de comer un alimento que se sabe que puede provocar acidez gástrica. |
Inhibidores de la bomba de protones |
Para la acidez gástrica frecuente que no se alivia con cambios en el estilo de vida, antiácidos ni bloqueantes de H2. Después de dos semanas de uso, consulte con su médico para determinar si tiene GERD. |
¿Es acidez gástrica o un ataque cardíaco? |
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No es sorprendente que las personas que tienen acidez gástrica, a veces, teman estar teniendo un ataque cardíaco, dado que los síntomas son muy similares. Sin embargo, retrasar el tratamiento de un ataque cardíaco puede ser una cuestión de vida o muerte. A continuación se mencionan algunos signos típicos de un ataque cardíaco. No todas las personas experimentan los mismos signos. Si tiene dudas, no se arriesgue. Mastique y trague un comprimido de aspirina de 325 miligramos y llame al servicio de emergencias. |
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Ataque cardíaco |
Acidez gástrica |
Sensación |
Presión, opresión, tensión o dolor en la parte central del pecho. Puede durar varios minutos, o desaparecer y volver a aparecer. |
Ardor en la garganta que, por lo general, se produce después de comer. Puede estar acompañado de un sabor amargo o agrio en la parte posterior de la garganta. |
Ubicación |
Por lo general, el dolor o las molestias comienzan en la parte central del pecho y se extienden a uno o ambos brazos, la espalda, el estómago, el cuello o la mandíbula. |
El dolor suele sentirse debajo del esternón o de las costillas. No suele irradiar hacia los hombros, los brazos ni el cuello, pero puede suceder. |
Pruebas rápidas |
A menudo, el dolor desaparece rápidamente después de tomar nitroglicerina, pero no todas las personas tienen fácil acceso a este medicamento. |
La sensación suele desaparecer poco después de tomar un antiácido, como Rolaids o Tums. |
Otras pistas |
Tener sudor frío, desmayos, vahídos, náuseas, latidos cardíacos rápidos, falta de aire. |
El dolor tiende a aumentar cuando la persona se inclina, hace ejercicio, levanta objetos pesados o se recuesta. |
Medida |
Llame al servicio emergencias si sospecha que está teniendo un ataque cardíaco. Además, mastique y trague un comprimido de aspirina de 325 miligramos. |
Implemente cambios en el estilo de vida y, si fuera necesario, tome medicamentos para la acidez gástrica. |
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