El dolor de cuello es uno de los síntomas más comunes e incapacitantes que lleva a los pacientes a visitar salas de emergencias y consultorios de atención primaria. Las opciones de tratamiento para el dolor de cuello incluyen el uso de medicamentos; terapia de manipulación espinal (SMT, por sus siglas en inglés) realizada por quiroprácticos, fisioterapeutas y osteópatas; y ejercicios de automovilización, o lo que los especialistas denominan “ejercicio guiado en el hogar”.
Hasta hace poco tiempo, ninguna de estas terapias demostró un beneficio claro para considerarla superior a las demás, pero ahora los resultados de un estudio científico bien diseñado que se publicó en el número del 3 de enero de 2012 de Annals of Internal Medicine proporciona información nueva y útil acerca de las opciones de tratamiento para el dolor de cuello.
Este estudio comparativo se realizó entre 2001 y 2007 con 272 participantes de 18 a 65 años que habían experimentado dolor de cuello inespecífico durante 2 a 12 semanas y que fueron divididos en 3 grupos de tratamiento: medicamentos, terapia de manipulación espinal y ejercicio guiado en casa. El programa de ejercicio consistió en 2 sesiones de terapia personalizada de una hora de duración a intervalos de una o 2 semanas, en las que se enseñó a los pacientes a realizar movimientos controlados con las articulaciones del cuello y los hombros. Luego, los pacientes practicaban estos ejercicios en su casa.
Cabe notar que al final del estudio tanto el grupo de manipulación espinal como el de ejercicio en el hogar obtuvieron resultados superiores a los del grupo que recibía medicamentos. Las personas que tomaban medicamentos experimentaron más dolor y tuvieron resultados menos satisfactorios que los que recibieron los otros 2 tratamientos. La manipulación del cuello tiene un riesgo muy bajo, pero potencialmente catastrófico de provocar un accidente cerebrovascular. Por eso los ejercicios de automovilización parecen ser la manera más segura de comenzar.
Sin embargo, al final de la mayoría de las visitas iniciales a una sala de emergencias o al consultorio de un profesional de la salud, al paciente se le recetan medicamentos para el dolor y/o un relajante muscular. Recetar medicamentos para el dolor de cuello es, en el mejor de los casos, una solución riesgosa. Estos medicamentos acarrean riesgos significativos de producir efectos secundarios, que incluyen sangrado gastrointestinal (medicamentos antiinflamatorios no esteroideos [NSAID, por sus siglas en inglés]), adicción y abuso (analgésicos opioides), y somnolencia (relajantes musculares).
El ejercicio en el hogar o los enfoques más “prácticos”, como la manipulación espinal, pueden ofrecer un mayor grado de eficacia y menos riesgo, especialmente si se educa al paciente en forma minuciosa y se le hace participar directamente en sus cuidados y recuperación. En mi experiencia, cuando los pacientes participan en su curación, parecen obtener mucho mejores resultados. Este estudio respalda la importancia de un enfoque integrador para la curación, en la que, a menudo los tratamientos complementarios probados basados en evidencia pueden minimizar o eliminar la necesidad de tomar medicamentos de venta con receta, que son más riesgosos.
Joseph Mosquera MD
Fuente
Spinal Manipulation, Medication, or Home Exercise With Advice for
Acute and Subacute Neck Pain: A Randomized Trial [Annals of
Internal Medicine]
—Ronni Sandroff