Foto: Scott Rothstein
Los anteojos de prescripción pueden llegar a costar $1,000, y la mayoría tienen lentes de plástico que se rayan más fácilmente que el vidrio. Es evidente que usted necesita proteger su inversión, pero ¿alguna vez se ha preguntado sobre la forma en que debería limpiar los lentes (¿con pañuelo de papel o un paño?) o el momento adecuado para hacerlo (¿cuándo están húmedas o secas?)? Para su tranquilidad, planteamos estas preguntas a especialistas y fabricantes de lentes; y a continuación detallamos nuestros hallazgos.
- NO limpie los lentes cuando estén secos. Cualquier residuo en la superficie o el polvo del paño podría rallarlas.
- NO limpie los lentes con un pañuelo de papel, papel toalla o servilleta de papel. Es posible que estos artículos tengan una superficie rugosa.
- NO use amoníaco, lejía, vinagre o limpiacristales que puedan dañar los lentes y su recubrimiento. (En la actualidad, la mayoría de lentes ahora vienen recubiertos, generalmente, con una capa antirreflejos).
- NO escupa. Escupir es una solución práctica (aunque desagradable) para la limpieza de los lentes, pero “la saliva puede contener aceite o algo más que resulte perjudicial para los lentes”, afirma Susan Thomas, vocera de la Asociación Estadounidense de Optometría. Exhalar sobre la superficie de los lentes antes de limpiarlas no las humedece lo suficiente, y la Asociación no recomienda dicha práctica.
- NO coloque los anteojos sin protección dentro de una cartera, bolsillo o bolsa.
- NO coloque con frecuencia los anteojos en la parte superior de un lavabo o tocador. Las salpicaduras, rocíos y cosméticos pueden ensuciar los lentes, y los aerosoles para el cabello o perfumes pueden dañar la capa antirreflejos.
- NO deje los anteojos en un automóvil encendido. “En especial, evite ponerlos en la parte superior del tablero”, recomienda Thomas. “El parabrisas funcionará como una lupa”.
- Limpie los lentes frecuentemente con agua tibia y una gota de detergente para vajilla, luego séquelos con un paño de algodón suave y limpio, por ejemplo, un pañuelo o un paño de microfibra. Lave cualquier paño de manera rutinaria según las instrucciones del fabricante. LensCrafters y Pearle Vision, ópticas minoristas que forman parte de la misma compañía, sugieren que use un limpiador de anteojos de 2 onzas que se vende en sus tiendas a aproximadamente $2.50. El útil llevar consigo una pequeña botella de limpiador para anteojos cuando no se está en casa, pero ¿es este producto mejor? “La mayoría son muy buenos, pero no tienen mayores beneficios que el jabón líquido”, sostiene Lee Duffner, oftalmóloga en Hollywood (Florida) y vocera de la Academia Estadounidense de Oftalmología.
- Use un estuche resistente con un tamaño apropiado para sus anteojos.
- Coloque los anteojos en el estuche con los lentes hacia arriba.
- Use ambas manos para ponerse y sacarse los anteojos, y manténgalos en su nariz y no en la cabeza. De otro modo, es posible que se desalinee la montura. Incluso los lentes limpios resultan ser menos eficaces si no están colocados apropiadamente a la altura de los ojos.