El lobo solitario que usted se imagina obsesionado en su computadora en el sótano de su casa, no es el único presto a robarle su identidad en el Internet.
Cada vez más, los criminales cibernéticos operan en un complicado submundo interconectado de sitios Web y tertulias digitales (chat rooms), en donde se venden números de cuentas robadas, herramientas para hacer tarjetas de crédito, escáneres para recoger números y PINs (clave personal o contraseña) de los cajeros automáticos, virus y otro software malintencionado.
Estos ladrones pagan entre $14 y $18 por cada identidad robada, según la firma de seguridad Symantec. Definitivamente que es una buena inversión para ellos: sólo en el 2006, el robo de identidad les costó a los consumidores y negocios $49,300 millones, según la compañía Javelin Strategy & Research que tiene su base en Pleasanton, California.
Nuestro reportero vio imágenes en un sitio Web, hasta hace poco frecuentado por estafadores de tarjetas (carders) que trafican con números de tarjetas de crédito y de débito. Para hacerlo, recibió ayuda del personal de RSA Security, una firma de seguridad de Bedford, Massachussets, que colabora con las autoridades dedicadas a monitorear este tipo de actividades.
En un sitio de chat, un estafador le presumía a otro: -Tengo cuentas bancarias... con descuento si me compras al por mayor-. Y alardeando de sus habilidades, un delincuente le decía a otro cómo hacía "todo tipo de chanchullos con la información pirateada a placer". El sitio también tenía foros de discusión, una publicación con noticias y consejos de cómo llevar a cabo los fraudes, y una galería de famosos (Hall of Shame) en donde se ponía en evidencia a los defraudadores que trataban de estafar a otros del mismo gremio.
Por supuesto que no todos los robos de identidad se realizan en línea. En las estafas recientes más escandalosas unos piratas cibernéticos se metieron directamente en los archivos de clientes de compañías y negocios. Y para ver lo fácil que es sacar información personal de su PC vieja (computadora personal), vea "Lo que su disco duro les dice a los ladrones de identidad".
Pero dada la preponderancia de herramientas al alcance de los delincuentes cibernéticos en sitios como el que visitó nuestro reportero, es evidente que el tipo de amenazas que hemos investigado para este reporte: el spam (correo masivo no solicitado), sitios Web fraudulentos, y el software malicioso (llamado también malware) se han convertido en herramientas importantes en el arsenal de los ladrones de identidad.
A pesar de que ha aumentado la vigilancia por parte de las autoridades judiciales y que hay mejor software de protección, los peligros y amenazas siguen siendo muy fuertes, según la encuesta llamada el Estado de la Red, realizada por Consumer Reports en 2007. La encuesta llevada a cabo esta primavera por el Centro Nacional de Investigación de Consumer Reports, está basada en 2,030 hogares en línea. Los hallazgos de dicha encuesta incluyen los siguientes:
En resumen, en un mundo donde los delincuentes cibernéticos se han vuelto muy sofisticados, los consumidores necesitan volverse aún más precavidos respecto de los peligros que acechan en línea. Consumers Union, el editor sin fines de lucro de CONSUMER REPORTS, considera que es necesario que el gobierno y la industria aumenten sus esfuerzos para proteger al público, si bien es cierto que los consumidores mismos pueden hacer mucho para no convertirse en víctimas cibernéticas. Aquí le ofrecemos la información más reciente sobre los mayores riesgos a los que se expone en línea.
Elena Chávez
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