¿Alguna vez su doctor le ha tomado el pulso en sus pies? Si no es así, debería de pedir que lo haga, particularmente si padece de dolor en las pantorrillas cuando camina.Al sentir el pulso en sus pies, el doctor puede detectar si la sangre está circulando libremente en sus piernas o moviéndose lentamente a través de arterias obstruidas por el colesterol. Estas arterias obstruidas pueden no solamente poner en peligro sus extremidades sino que también están relacionadas con la obstrucción de las arterias que conducen al corazón y al cerebro, lo que aumenta el riesgo de un ataque al corazón o derrame cerebral. Después de los 50 años, si fuma o padece de alta presión, alto colesterol, o diabetes, y todas las personas mayores de 70 años, deben de asegurarse que les tomen el pulso en los pies cada vez que vayan a su chequeo médico.Algunos doctores minimizan la importancia de diagnosticar esta condición (enfermedad arterial periférica) o simplemente prefieren no dedicar el tiempo adicional que requiere. Como resultado, muchos doctores omiten este chequeo durante el examen físico de rutina, y los expertos estiman que casi la mitad de entre 8 y 12 millones de estadounidenses con esta enfermedad ni siquiera lo saben. “Esto debería considerarse un escándalo nacional”, señala el Dr. Alan T. Hirsch, M.D., director del programa de medicina vascular del Instituto del Corazón de Minneapolis (Minneapolis Heart Institute).Igual de alarmante es el hecho de que, aún cuando se diagnostica la enfermedad arterial periférica los médicos a menudo no la tratan debidamente.
Dolor en los músculos de las piernas
Muchos pacientes ignoran las señales reveladoras de la enfermedad arterial periférica, atribuyendo equivocadamente el dolor que sienten en las piernas al envejecimiento u otros problemas. Usted debe de pedir que le hagan una prueba si tiene los siguientes síntomas de esta condición:
Si el chequeo indica que las arterias de las piernas están obstruidas, es esencial que usted controle los factores de riesgo. Los expertos señalan que usted debe de reducir su colesterol LDL (malo) por debajo de 100 puntos, y su presión sanguínea por debajo de 140 sobre 90. Si tiene diabetes, debe de esmerarse en obtener un nivel A1C -- marcador del control del azúcar en la sangre a largo plazo -- de menos de 7 por ciento.Para alcanzar estas metas ambiciosas, la gente que padece de la enfermedad arterial periférica debe dejar de fumar, perder el exceso de peso, comer de forma saludable y caminar regularmente. Las medicinas son también muy importantes, incluyendo las estatinas para reducir el colesterol, los inhibidores ACE para reducir la presión sanguínea, la aspirina o clopidogrel (Plavix) para prevenir coágulos sanguíneos y el cilostazol (Pletal y genérico) para aliviar el dolor en las piernas.
No se apresure a operarse
Cuando los cambios en su estilo de vida más las medicinas no le ayudan a aliviar el dolor severo en las piernas o cuando una extremidad con falta de flujo sanguíneo está en peligro de ser amputada, los especialistas vasculares pueden usar un número de procedimientos invasivos. En una operación de bypass, el cirujano transplanta una vena o inserta un tubo sintético para conducir la sangre a través de la arteria ocluida en la pierna. En una angioplastía, un doctor inserta un globo muy pequeño en la arteria, lo infla para remover el bloqueo y a menudo inserta un aparato cilíndrico llamado stent (un pequeño tubo de malla de acero) para poder mantener la arteria abierta.Pero muchos doctores y pacientes se apresuran a usar esos procedimientos quirúrgicos invasivos sin darle oportunidad a los cambios en su estilo de vida o a los medicamentos, dice el Dr. Wilbert S. Aronow, director de la clínica de cardiología del New York Medical College en Valhalla, N.Y. Esto es un error, ya que la operación de bypass y la angioplastía pueden causar infecciones y sangrado y en raras ocasiones, hasta provocar ataques al corazón. Además, estas medidas a menudo brindan sólo un alivio pasajero, especialmente si usted fuma o tiene diabetes, lo que hace que sea necesario repetir el procedimiento.
Hablando de los pies
Para las pruebas de arterias obstruidas en las piernas, su doctor primero debe de chequear el pulso en la parte superior de cada pie y la parte interior de los tobillos. Si los pulsos no son robustos, el doctor debe de llevar a cabo una pruena tobillo-braquial, la cual compara la presión sanguínea de su brazo con la de su tobillo. Una prueba de ultrasound puede confirmar el diagnóstico e identificar bloqueos específicos.
Elena Chávez
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