Cómo darle mantenimiento a un auto nuevo

Consumer Reports magazine: 04-2014

Tareas simples que pueden hacer que tu auto te dure más

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Una de las mejores cualidades de los autos modernos es que no necesitan revisiones frecuentes para que se mantengan funcionando bien. Cambiar las bujías, los interruptores y el condensador solía ser un ejercicio recurrente, y la oxidación en la carrocería se aceptaba como algo normal con el pasar del tiempo. Ahora muchas bujías pueden recorrer hasta 100,000 millas entre los cambios. La ignición electrónica también ha eliminado los interruptores y el condensador. El chasis, las suspensiones, e incluso algunas transmisiones están lubricados de por vida. Y las garantías de fábrica contra la oxidación duran en general seis años o más. Además, la confiabilidad ha mejorado enormemente. El resultado es que los autos y camionetas último modelo pueden recorrer 200,000 millas con un mantenimiento regular. A continuación mostramos algunas verificaciones y procedimientos simples y periódicos que puedes realizar y que ayudarán a mantener bien tu auto.

Tres tareas clave

Revisa el aceite del motor
Hazlo con frecuencia, mensualmente en un vehículo que está en buenas condiciones, más seguido si notas que hay una fuga de aceite o si necesitas agregar aceite con frecuencia. El auto debe estar estacionado en un piso plano para tener una lectura del medidor correcta. No le pongas demasiado y si tiene una fuga, búscala y repárala rápidamente.

Revisa la presión de aire de las llantas
Una vez al mes y antes de realizar viajes largos, use un buen medidor de presión de aire para revisar la presión de inflado de cada llanta, incluyendo la llanta de repuesto. Hazlo cuando los neumáticos estén fríos (antes de conducir el auto o después de haber conducido pocas millas). Usa la presión de inflación recomendada por el fabricante del vehículo, no aquella que aparece labrada en el costado del neumático. Generalmente, la presión recomendable se puede encontrar en un cartel en el marco de la puerta, en la guantera o en el manual del propietario. Asimismo inspecciona los neumáticos para ver si están gastados de manera anormal o dispareja, si tienen cortadas o algún chipote.

CR recomienda los medidores de presión de aire digitales (que cuestan entre $15 y $20) que son probablemente la mejor inversión puesto que te darán una lectura confiable o ninguna. La mayoría de los medidores en forma de lápiz (que normalmente cuestan entre $10 y $15) son buenos también. Ten en cuenta que para revisar la presión de una llanta de repuesto temporal, que suele tener 60 psi, necesitarás un medidor con más capacidad, es decir, desde 0 hasta 90 libras.

Lávalo seguido
Si es posible, trata de lavar el auto cada semana. Lava la carrocería y, si es necesario, utiliza una manguera para quitar la suciedad y la sal de carreteras del parachoques y del chasis. Será tiempo  de encerar el acabado cuando las gotas de agua se vuelvan más grandes que una moneda de un cuarto.

Otras revisiones en cada cambio de aceite

Para un manejo normal, muchos fabricantes de autos recomiendan cambiar el aceite del motor y el filtro cada 7,500 millas o después de cada seis meses de uso, dependiendo de lo que ocurra primero. Esto es suficiente para la mayoría de los conductores. Para un manejo “intenso”, con arranques muy fríos y viajes cortos, en lugares polvorientos, o remolques, el intervalo de cambio se debe acortar a cada 3,000 millas o cada tres meses. (Revisa el manual del propietario para intervalos específicos recomendados para tu vehículo). Los motores especiales como los de diesel y con turbocompresor podrían necesitar cambios de aceite más frecuentes.

Revisa el filtro de aire
Retira el filtro de aire y sostenlo hasta ver una luz fuerte. Si no se ve la luz, reemplázalo. De todos modos no hay que olvidarse de seguir los intervalos de mantenimiento recomendados.

Revisa las botas de las juntas homocinéticas
Examina las botas de goma con forma de fuelle, también conocidas como botas CV, en los autos con tracción delantera y con tracción en las cuatro ruedas, especialmente en los ejes de transmisión. Reemplaza las botas inmediatamente si alguna está agrietada, partida o tiene un escape. Si el polvo contamina la junta homocinética, puede llegar a causar una reparación muy costosa.

Inspecciona el sistema de escape
Si estás dispuesto a inspeccionar la parte inferior de tu auto, revis las partes oxidadas de los tubos de escape que necesitan ser reemplazadas. También ajusta las abrazaderas que se encuentren flojas. Hazlo cuando el carro se encuentre suspendido. Si un taller mecánico le cambia el aceite, pídeles que realicen estas revisiones. Escucha los cambios del sonido del tubo de escape mientras manejas. Es aconsejable reemplazar todo el sistema de escape en lugar de repararlo por secciones en diferentes ocasiones.

Dale un vistazo a los frenos
Para la mayoría es más lógico tener un taller mecánico que revise y realice el mantenimiento de los frenos. Pero si tú mismo te puedes encargar de este trabajo, retira todos los neumáticos y examina el sistema de frenos. Reemplaza las zapatas y plantillas que se encuentren muy desgastadas y repara y reemplaza los rotores o tambores que estén muy rayados. Se deben revisar los frenos al menos dos veces por año; o más si recorre muchas millas.

Revisa los fluidos
En muchos autos nuevos, la transmisión automática se encuentra sellada. Pero en los autos en los que no esté sellada, revisa la varilla de nivel de la transmisión cuando el motor se haya calentado y esté encendido (revisa el manual del propietario para obtener más información). También revisa la varilla de nivel de la bomba de dirección hidráulica (por lo general, está unida a la tapa del depósito de líquidos) y el nivel del depósito del líquido de frenos. Si el nivel del líquido de frenos es bajo, llénalo y mándalo a revisar para descartar fugas en el sistema.

Limpia el radiador
Preven que se sobrecaliente al retirar los desperdicios con un cepillo suave y lavar la parte exterior del radiador con una solución con detergente.

Revisa la batería
Revisa los terminales y los cables de la batería para cerciorarte de que estén bien conectados y sin corrosión. Si la batería tiene tapas removibles, revisa su nivel de líquidos cada ciertos meses, especialmente en temperaturas altas.

Mantenimiento regular cada dos o cuatro años

Drena y limpia el sistema de enfriamiento
Si hablamos del difícil trabajo de recolectar y eliminar de forma segura los antiguos líquidos anticongelantes, puedes dejárselo a un taller mecánico.

Cambia el líquido de la transmisión automática
Varios modelos requieren que se reemplace el líquido y el filtro cada 36,000 millas, o un poco antes si el líquido rosado se pone de color café. Con algunos autos, el líquido y el filtro pueden llegar en ocasiones a 100,000 millas o más. Con otros modelos recientes, el líquido para la transmisión nunca necesitará cambiarse. Revisa el manual del propietario para obtener más información.

Reemplaza los cinturones y mangueras de transmisión
Remplázalos cada dos o tres años, incluso si no hay indicios de desgaste. Si la correa hace ruido, mándala a ajustar.

Cambia el cinturón de distribución
En caso de que el vehículo tenga un cinturón en lugar de una cadena, sigue los intervalos de reemplazo recomendados por la fábrica —generalmente cada 60,000 u 80,000 millas. Revisa el manual del propietario o consulta con un concesionario. No cambiar el cinturón de distribución podría causar una reparación del motor muy costosa, si el cinturón llegara a romperse.

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